| |
Elementos, barreras y sugerencias en la comunicación
Tiempo estimado de lectura y preparación 2 horas
Objetivos específicos
- Conocer los distintos aspectos que intervienen en la comunicación;
elementos y barreras
- Proponer pautas de trabajo para mejorar las condiciones del proceso
de comunicación
Elementos que intervienen en el
proceso de comunicación
La formación es un proceso constante de comunicación,
de intercambio de ideas y contenidos desde el formador al alumno y viceversa.
Los elementos más relevantes que intervienen en la comunicación
son:
- EMISOR: persona que emite la información, en nuestro caso,
en una gran parte, el formador-a.
- RECEPTOR: persona que recibe la información, en una gran parte,
el alumno-a
- MENSAJE: contenido de la comunicación, de la formación
- CÓDIGO: lenguaje determinado; palabras, signos escritos, gestos....
- CANAL: vehículo que transporta el mensaje entre el emisor y
el receptor.
- BARRERAS: actitudes personales, prejuicios, ruidos, no ser el momento
adecuado...que dificultan la comunicación.
- FEED-BACK: mensaje de vuelta para confirmar que la comunicación
va bien.

EMISOR - FORMADOR
Es el sujeto con un objetivo y una razón para ponerse en comunicación,
es la fuente de comunicación de la cual parte un mensaje o información.
El emisor es el productor del mensaje, el encargado de expresar las ideas
en un código determinado.
En nuestro caso, en la formación, el emisor es principalmente
el formador, aunque como decimos la formación es un proceso de
interacción entre todos sus agentes, con lo cual los alumnos también
deben tomar protagonismo y debemos potenciar su papel como emisor. Es
muy probable que en las acciones formativas que llevemos a cabo encontremos
alumnos que tengan experiencia y formación previa en el tema. Para
nosotros es muy importante “provocar” su función como
emisor de dicha experiencia y conocimientos, esto repercutirá en
su motivación, atención y creación de conocimientos
de forma colectiva.
En cualquiera de sus formas, la fuente del mensaje ha de reunir
una serie de características:
- Credibilidad: El emisor ha de tener crédito
ante el receptor, para lo cual son factores importantes la personalidad,
su posición dentro de la entidad y su experiencia.
- Atractiva: Cuanto más “atractiva”
es la imagen del formador para el alumno, mayor efectividad tendrá
el mensaje en éste último. Los formadores servimos de
modelos para los alumnos por tanto debemos cuidar ese modelo.
- Persuasión: El emisor ha de ser también
lo suficientemente persuasivo (emocional o racionalmente), para que
el receptor haga suyo el contenido del mensaje.
RECEPTOR - ALUMNO
Es quien recibe el mensaje y el encargado de su decodificación.
En nuestro caso, el alumno.
Hay que tener en cuenta que el receptor sólo puede captar una
cantidad determinada de información en un tiempo determinado. Por
lo tanto, el emisor debe hacer lo posible para mantenerse dentro de esos
limites y no sobrecargar al receptor con mensajes que excedan de su capacidad
de atención; esto es, en el proceso de comunicación el emisor
determina el tipo de comunicación que debe utilizarse; determina
el mensaje, su estructura y los medios utilizables.
Así, por ejemplo, de poco sirve un vídeo perfectamente
realizado y acabado si el receptor es ciego y sordomudo, o realizar una
demostración sobre el uso de una herramienta si las condiciones
son malas; ruidos, poca luz, tapamos con el cuerpo la demostración...
MENSAJE
Es la información que el emisor transmite al receptor. La vía
por la que ese mensaje circula es lo que se llama canal o vía
de comunicación, y siempre es una forma de conexión
entre la fuente u origen de la comunicación y el receptor de la
misma.
El proceso de comunicación lleva siempre consigo un intercambio
de mensajes, a lo largo del cual, el formador y el alumno se van cambiando
de papel sucesivamente. Esto hace que a veces no esté claro quién
es la fuente originaria y quién era al principio el receptor, y
hay que hablar de cada uno de ellos como de fuente / receptor simultáneamente.
Al explicar la transmisión de un mensaje de una fuente a un receptor,
se hace necesario introducir los conceptos de codificación
y descodificación del mensaje. Es decir, se hace necesario
fijar la atención en los sucesivos procesos de transformación
del mensaje que hacen posible que este "se acerque" desde la
fuente al receptor, y éste a su vez pueda "entenderlo"
tal como era en su origen. En este sentido se entiende por:
- CODIFICACIÓN. Proceso mediante el cual el
emisor - formador convierte sus ideas en signos físicos que puedan
ser recibidos por el receptor, es decir, la conversión de la
idea en lenguaje. Podemos codificar nuestras ideas en imágenes,
gestos, sonidos, etc,... siempre adaptados a las posibilidades de los
alumnos.
- DECODIFICACIÓN: Proceso mediante el cual el
receptor transforma el código simbólico enviado por el
emisor en ideas. Es la interpretación de los símbolos.
Podemos distinguir entre tres tipos de mensajes:
- Mensaje pensado o proyectado: Aquel que el emisor
intenta transmitir.
- Mensaje transmitido: El realmente transmitido y que
está en el canal de comunicación.
- Mensaje recibido: El decodificado y comprendido por
el receptor.
En una comunicación eficaz, estos tres mensajes deberían
ser idénticos, pero en la práctica raramente lo son. El
emisor puede tener muy claro en su mente el mensaje que quiere transmitir
sin embargo, en el momento de codificarlo puede utilizar signos ambiguos
o incomprensibles para el receptor.
Para que un mensaje sea eficaz debe responder a unos
requisitos fundamentales:
- Claridad. Los mensajes deben ser claros, comprensibles
e inequívocos.
- Precisión: La información transmitida
tiene que ser completa y precisa, de forma que no cree en los receptores
desconfianza y sospecha.
- Objetividad y veracidad. La información debe
ser verdadera, auténtica, imparcial y esencialmente objetiva.
- Oportuno. El mensaje ha de emitirse en el momento
en que es útil y necesario, y no antes ni después. Por
ejemplo: no podemos hablar de dinámicas de grupo sin introducir
antes el concepto de grupo, si lo hiciera sería poco oportuno.
- Interesante. El mensaje ha de crear en el receptor
una reacción positiva y eso sólo es posible si es interesante.
CÓDIGO
Lenguaje determinado que usaremos para transmitir el mensaje; palabras,
signos escritos, gestos, mediante imágenes, etc,....
El lenguaje que usemos, indistintamente de su formato, debe partir de
las posibilidades que nos ofrecen los alumnos. Si alguno/s de los alumnos
no sabe leer, no podremos utilizar la escritura sin tenerles en cuenta,
buscaremos por ejemplo un lenguaje más gráfico, oral, etc,...
CANAL
Todos los mensajes deben ser transmitidos a través de un canal
y, dado que el contenido, el código y el tratamiento de un mensaje
están íntimamente relacionados con el canal que se utilice,
la elección de éste es fundamental y determinante en la
eficiencia y efectividad de la formación.
En el ámbito de la comunicación la palabra canal
tiene tres significados distintos, aunque relacionados entre si: forma
de codificar y decodificar los mensajes, vehículo del mensaje y
medio de transporte.
- Como fuente de codificación y decodificación,
el canal permite que le mensaje sea emitido y recibido y, en este sentido,
habrá que distinguir 4 tipos de canales: el visual, el auditivo,
el olfativo- gustativo y el somestésico.
- Como vehículo del mensaje, el canal se refiere
fundamentalmente a los medios de comunicación: transparencias,
el video, los apuntes,...
- La tercera opción de la palabra canal se refiere al medio de
transporte; es decir, una vez elegido el vehículo de
la comunicación, por ejemplo, la transparencia, es necesario
elegir entre una en papel transparente o a través de ordenador.
Debemos cuidarnos de no caer en ser “noveleros” con el canal,
es decir, que no nos entusiasmemos si utilizamos una plataforma de teleformación
o una transparencia o una pizarra, para formar, lo más importante
siempre es lo que queremos transmitir, por eso debemos elegir un
canal que veamos que nos ofrece resultados y se adapta a las posibilidades
que tenemos.
FEED-BACK
En Psicología de la Comunicación, el Feed-back es, en sentido
estricto, "la información que recoge el emisor de
una comunicación sobre los efectos de la misma en el sujeto que
la recibe". Esta información recibida permite al
emisor saber si su mensaje ha sido comprendido correctamente y qué
repercusión ha tenido en el sujeto que la recibe, con lo cual puede
modificar los próximos mensajes que emita.
La posibilidad de utilizar feedback disminuye el número de errores
en el trabajo. Ahora bien, al hacerlo, el proceso de la comunicación
requiere más tiempo para desarrollarse, puesto que se vuelve más
lento. Por el contrario, la ausencia de feedback hace aumentar el
número de errores en el trabajo aunque se gane tiempo.
Por lo tanto, la falta de feedback sobre la interpretación del
mensaje es una de las principales barreras de la comunicación,
ya que frecuentemente el emisor supone unos conocimientos que el receptor
no posee.
El feed back puede estar perfectamente organizado en la comunicación.
Nos podemos basar en la observación estructurada, en la tutoría
con el alumno y también en pequeños sistemas para provocar
el feed back.
Algunos ejemplos:
Para alumnos que no saben leer ni escribir: colocar en el aula
una cartulina que representa un circuito de carreras. La salida representa
el nivel más bajo de aprendizaje y la meta el nivel más
alta, mientras que el camino son niveles intermedios. Cada alumno es un
coche (chincheta) diferente y al finalizar una clase o tema sitúan
su coche en el recorrido de la carrera. A través de esta autoevaluación
rápida y sencilla vemos, sin mucha validez pero con significado,
el nivel de alumnos. Al final nos damos cuenta que “X” alumnos
consideran que han aprendido, sitúan su coche en la meta o cerca
de esta. Pero si la mayoría de los alumnos sitúan su vehículo
a mitad de camino o antes, debemos replantearnos qué pasa, y repasar
el temario. Se puede aplicar para todo tipo de alumnos, es ameno y divertido.
Para pasarlo de vez en cuando. Una forma rápida y sencilla
de provocar el feed back de los alumnos respecto a un aspecto concreto
es a través de imágenes que representan estados de ánimo:

El uso es sencillo, decide sobre qué quieres obtener
información; nivel general de satisfacción, asimilación
de una tema, si les gusta el método de trabajo, etc,... debe ser
anónimo, ya que el resultado nos sirve para orientarnos en nuestro
trabajo. Le puedes añadir más expresiones si lo deseas y
hacerlo más atractivo. Cuestión de creatividad.
Feed back rápido: es una técnica
que puedes utilizar al inicio de un curso, cuando aún no se conocen
entre todos y a veces “se cortan” a la hora de responder.
Si estás en clase y te interesa saber si han asumido una idea facilítales
cartulinas de colores, rojo y verde y, cuando termines la sesión
lanza una pregunta a todos sobre si les ha quedado claro la lección
o el tema. Se trata de que sus respuestas sean a través de las
tarjetas de color y no en voz, ya que si responden todos no sabemos cuantos
“si” y “no” hay en el grupo, o puede se que refugiándose
en el grupo no responda una gran parte, así que lo que deben hacer
es levantar la cartulina verde, que significa sí, o la cartulina
roja, que significa no. De esta forma podrás ver que predomina
más, el si (verde) o el no (rojo), y de un vistazo tomar una idea
general sobre la situación. Si hay muchas tarjetas rojas, ya sabes,
a repasar. Un feed back bastante sencillo.
Buzón de dudas: es igual que el conocido
buzón de sugerencias que existe en todos los sitios pero focalizado
a la solución de dudas de forma anónima. Las dudas son solucionadas
delante de todos ya que las respuestas pueden surgir de los alumnos y
del docente. Se pude abrir una vez cada “X” tiempo y dedicar
una hora para dicha tarea.
| Como ves, los elementos de la comunicación
son amplios y controlar todos a vez es complicado. Una conclusión
importante es que el emisor, con anterioridad al envío del
mensaje tome conciencia de las características personales del
receptor y elija el momento, lugar y modo más adecuado para
la transmisión. Es uno de los principios pedagógicos
con mayor pero para la eficacia de la formación: la adaptación
al alumno y al contexto. |
Barreras en la comunicación
Las barreras de la comunicación son los elementos que pueden
influir en la buena marcha de ésta. Algunos de los aspectos que
debemos controlar pueden ser los siguientes:
- El lugar o momento elegido. Debemos analizar el contexto
en el que nos encontramos. Por ejemplo, si trabajamos la formación
en un taller sin iluminación es fácil que los alumnos
pierdan detalles, o si hay mucho ruido alrededor es muy probable que
pierdan las explicaciones que das. También es importante saber
introducir contenido en un momento u otro. Por ejemplo, si el curso
es temprano en la mañana, el sueño y el cansancio del
momento pueden influir en la atención de los alumnos y es recomendable
introducir alguna actividad que les “despierte” para luego
trabajar contenidos más densos. Lógicamente no queremos
que se nos duerman en clase.
- Perturbaciones o interferencias: ruidos, mulitillas. Las
muletillas son esas frases que repetimos sin darnos cuenta, “eh...”
“sabes..” “me entiendes”. Es algo muy normal
que no supone ningún trastorno para la formación pero
que debemos cuidar porque si son muy frecuentes puede resultar molesto
a la hora de recibir explicaciones.
- Falta de empatía: falta de capacidad de ponerse en
el lugar del otro con el objeto de comprender mejor sus reacciones y
sentimientos. Si no se es capaz de empatizar, se tendrán mayores
dificultades de comunicación, podemos caer en el error de facilitar
nuestra información y dejarlo ahí, sin hacernos responsables
de si ha sido aprendido o no.
- Inexistencia de feed-back. Sin una información de
vuelta no sabremos si cumplimos nuestro objetivo. Esta barrera es fácil
superarla; preguntando mientras explicamos, haciendo tutorías,
realizando actividades de repaso,....
- Esteretipos o prejuicios: éstos provocan una predisposición
a interpretar el mensaje de una determinada forma (sexo, religión,
edad, raza...). Los prejuicios son muy peligrosos por que regulan nuestra
conducta. Por ejemplo: si tu curso es de albañilería,
lo primero que se piensa es “una mujer no puede ser albañil”.
Este prejuicio incide en la formación que reciba esta persona.
No podemos establecer si una persona es “valida” o no hasta
que se la conoce y se prueba su eficacia.
- Efecto –halo: juzgar a la otra persona en función
de la primera impresión; ésta hace que no nos fijemos
en los matices y no seamos objetivos.
- Inferencia: deducir una cosa de otra sin que la relación entre
las dos tenga porqué ser se ese modo. El ejemplo que explicamos
sobre prejuicios nos vale para este caso, al ver a una mujer extraemos
la conclusión (sin lógica) de que no puede ser buena albañil.
Es un razonamiento sin fundamento.
- Generalizaciones (“Siempre...”). A veces un alumno
puede tener una conducta que no nos gusta, por ejemplo cuando no para
de hablar durante la clase, y generalizamos esa conducta en todos los
contextos de la formación. Antes de “senteciar” al
alumno debemos saber por qué actúa de esa forma en ese
contexto, ya que puede ser que durante las clases prácticas o
en el taller sea el mejor alumno y apoyo al resto de compañeros.
Pensar que un alumnos actúa siempre con la misma conducta es
un error que puede influir en la formación que impartamos.
- No escuchar. Aunque más adelante hablaremos de lo
que es la escucha activa, podemos decir que es una de las habilidades
principales que debemos tener como formadores por que necesitamos saber
el punto de partida del alumno, los avances que realiza, su opinión
sobre nuestro trabajo, etc,... y otros aspectos que nos pueden facilitar
la tarea de formación.
- Hablar “en chino”. Es muy común, sobre
todo al inicio de la formación, utilizar términos técnicos
relativos al tema que trabajamos y que generalmente demos por hecho
que todo el mundo entiende esa terminología. Esto nos puede llevar
a que cuando terminemos nuestra clase los participantes se vayan sin
saber de que has hablado. Debemos facilitar que conozcan de qué
hablamos; facilitándoles un glosario de términos del tema,
insistir en que pueden preguntar cuando quieran, preguntar tu como formador
sobre qué significa un término relativo al tema, así
podrás ver el nivel de conocimientos, etc,...
Aspectos verbales
y no verbales de la comunicación.
Somos sensibles las informaciones, alegrías, tristezas
y sentimientos que nos comunican porque oímos y vemos las expresiones
verbales, los gestos, el llanto, la expresión de la cara, el tono
de voz, la cadencia y ritmo de los movimientos del cuerpo, la mirada,
la proximidad o lejanía. Oímos, vemos y sentimos conductas
de nuestro interlocutor, y éste las ve, oye y siente de nosotros.
No podía ser de otra manera. Si pusiéramos a nuestros interlocutores
aislados de tal modo que no pudieran observar o sentir sus conductas,
y ellos las nuestras, no podríamos llegar a comunicarnos. La comunicación
no es posible sin el comportamiento. Nos comunicamos, pues, con el comportamiento.
En éste podemos distinguir entre la comunicación verbal
y la comunicación no verbal.
Comunicación verbal
La mayoría de lo que transmitimos lo hacemos hablando. La comunicación
verbal es usada para comunicar ideas o dar información, acerca
de hechos personales o no, opiniones y actitudes, describir o expresar
sentimientos, acuerdos o desacuerdos, hacer preguntas, dar o demandar
información, razonar y argumentar. Las palabras que se utilizan
dependen del tema de discusión, de la situación, del papel
de los interlocutores en la situación y de los objetivos que se
pretende alcanzar.
La comunicación verbal tiene como función servir de vehículo
a los contenidos explícitos del mensaje, y lo único que
se requiere para garantizar una comunicación efectiva es que sean
realmente explícitos, es decir, que sean presentado de un modo
descriptivo y operativo, y según un código común
con el grupo de alumnos que tenemos.
Aunque se comprendan como elementos de la comunicación no verbal,
algunos aspectos relacionados que debemos recordar son los siguientes:
- Controlar los términos que utilizas, debemos dar información
sin llegar a ser “pedantes”.
- Revisa tu voz, quizás consideres necesario esforzarte
un poco más, ya que puede ser que tengas un tono bajo o demasiado
alto y tengas que introducir algunas mejoras para que lo que digas se
escuche mejor.
- La velocidad del habla. Aunque nosotros nos escuchemos y
nos entendamos perfectamente, puede ser que hablemos demasiado rápido
para los alumnos, por tanto debemos adaptarnos en la medida de lo posibles.
- El tiempo. Si hablamos durante mucho tiempo podemos llegar
a ser monótonos, es recomendable introducir preguntas a los alumnos,
hacerles participar para que expresen sus conocimientos e intercambien
ideas.
Todos estos aspectos pueden influir en lo que intentas transmitir y en
lo que interpretan los participantes, por eso es importante tenerlos en
cuenta.
Comunicación no verbal
Reducir el proceso de comunicación a la expresión
y comprensión de mensajes verbales es como intentar comprender
un anochecer estival sin presenciarlo: sin sus colores, sonidos y sin
experimentar los sentimientos que sugiere.
Las señales no verbales no sólo colorean el blanco
y negro de un mensaje verbal sino que, muchas veces, lo transforman completamente
o incluso lo mantienen en segundo plano.
La astucia social. Alianza Editorial.
Partiendo del párrafo anterior vemos que la conducta no verbal
resulta imposible ocultarlo. Tú puedes ocultar tus palabras, puedes
decidir no hablar o no comunicarte verbalmente, sin embargo resulta imposible
no enviar mensajes a través de tu rostro o de tu cuerpo
La comunicación no verbal está comprendida por multitud
de factores:
- La expresión facial. A través de la
expresión de la cara podemos comunicar el grado de inclinación,
comprensión, interés, el estado emocional. Es un feed-back
muy efectivo (se dice si se está comprendiendo, acuerdo o desacuerdo).
- La mirada. Para expresar emociones, afiliación,
deseo o aversión.
- La postura, el modo de cómo uno se sienta,
permanece de pie o la forma de caminar. Revela el estado emocional de
la persona, actitudes y sentimientos hacia sí mismo y hacia los
otros.
- Los gestos con la manos. Enfatizan los mensajes verbales
incluso a veces sustituyen la palabras cuando éstas son difíciles
de utilizar.
- La proximidad espacial entre los interlocutores.
- El contacto físico. Expresa cordialidad o
simpatía, o agresión.
- Las claves vocales: el tono, volumen, claridad, velocidad,
el balbuceo y las muletillas, afectan al significado de lo que se dice.
- La apariencia personal: aseo, estilo de vestir, peinado...a
veces matizan la comunicación verbal.
En general podemos decir que la funciones de la comunicación no
verbal pueden ser:
- Reforzar el mensaje verbal. Por ejemplo; si explicamos
como funciona un molino podemos apoyarlo mediante el movimiento de las
manos y brazos.
- Repetir el mensaje.
- Sustituirlo, lo hacemos cuando explicamos algo para
lo que no recordamos la palabra adecuada, o cuando decimos a un alumno
que se acerque para realizar una tarea,...
- Mostrar actitudes del receptor y regular la comunicación.
Con las señales no verbales mostramos interés o desinteres,
agrado o disgusto por lo que dice una persona, le mostramos que es tu
turno de palabra en el debate, le reforzamos para que continúe
su exposición o la deje, etc,...
¿Cómo nos
comunicamos? Hacia la comunicación correcta.
La asertividad como fórmula.
A
la hora de comunicarnos podemos hacerlo de diferentes formas respecto
a la persona que nos escucha, nuestro alumno. Podemos ser agresivos e
imponer nuestra postura como formadores, ser inhibidos dando una imagen
de poco control del tema y de uno mismo o ser asertivos, postura que nos
lleva a crear oportunidades de aprendizaje mas satisfactorias que el resto.
De las tres posturas nos interesa centrarnos en la última, la
asertividad, por ser las que nos sitúa en mejor posición
para garantizar el éxito de la formación.
Actuar asertivamente significa que tú expresas lo que quieres
y deseas de un modo directo, honesto, y en un modo adecuado que claramente
indica lo que tú deseas de la otra persona pero mostrando respeto
por ésta. La aserción es el arte de expresar clara y concisamente
tus deseos, necesidades e información a otra persona mientras eres
respetuoso con el punto de vista de la otra persona.
Este estilo tiene también unas características propias.
Suele mostrar un comportamiento directo y firme ya que su propósito
es una comunicación clara y directa sin ser ofensiva. Suele utilizarse
mensajes “yo”(deseo, opino...)en los que indica con claridad
el origen personal, que no impositivo, de los deseos, opiniones o sentimientos.
Utiliza una expresión social franca, postura relajada, tono de
voz firme y un espacio interpersonal adecuado.
En el siguiente cuadro puedes ver de forma sencilla el resultado de las
tres respuestas que tenemos en la comunicación.
TRES ESTILOS DE RESPUESTA EN LA COMUNICACIÓN
|
NO ASERTIVA |
ASERTIVA |
AGRESIVA |
| Demasiado poco.Demasiado tarde o nunca |
Lo suficiente de las conductas adecuadas en el momento
oportuno |
Demasiado pronto demasiado tarde |
CONDUCTA NO VERBAL |
CONDUCTA NO VERBAL |
CONDUCTA NO VERBAL |
No contacto visual
Voz baja
Vacilaciones
Gesto desvalido
Niega importancia a la situación
Postura hundida
Evita
Retuerce las manos
Risita “falsa” |
Contacto ocular directo
Voz conversacional
Habla fluida
Gesto firme
Postura erecta
Mensaje positivo
Manos sueltas |
Mirada fija
Voz alta
Habla fluída y rápida
Enfrentamientos
Gesto de amenaza
Postura intimidante |
CONDUCTA VERBAL |
CONDUCTA VERBAL |
CONDUCTA VERBAL |
Quizá
Supongo
Me pregunto si... ¿Te importa mucho...?
Solamente ¿No crees que...?
Bueno
No, no te molestes |
Pienso
Quiero
Hagamos ¿Cómo podemos...? ¿Qué
piensas? ¿Qué te parece? |
Harías mejor en
Si no tienes cuidado...
Deberías. |
NO ASERTIVA |
ASERTIVA |
AGRESIVA |
EFECTOS |
EFECTOS |
EFECTOS |
Conflicto interpersonal
Depresión
Ansiedad
Desamparo
Pobre autoimagen
Autoculpa
Pierde oportunidades
Soledad
Baja autoestima |
Resuelve problemas
A gusto con otros
Satisfecho
Relajado
Con control
Crea oportunidad
Alta autoestima
Respetado
Bueno para sí y para los demás |
Conflictos interpersonales
Culpa
Insatisfecho
Hiere a los demás
Pierde oportunidad
Tensión
Soledad
Descontrolado
Enfadado |
La escucha activa.
Con el oído se nace, la escucha se hace.
Tan importante es saber transmitir información como saber escuchar
para recogerla. La escucha activa es importante tanto para el formador,
para recoger dudas o impresiones de los alumnos, como para los participantes,
para aprender del resto del grupo. Por medio de esta habilidad nos hacemos
conscientes de lo que la otra persona está diciendo y de lo que
está intentando comunicarnos. A través de ella “damos
información” a nuestro interlocutor de que estamos recibiendo
lo que nos dice.
Sus objetivos los podemos resumir en dos:
- Asegurar al interlocutor que hemos recogido y entendido su mensaje.
- Alentar al interlocutor a emitir nuevos mensajes.
En la escucha activa procuramos transmitir al emisor que realmente le
estamos escuchando, mirándole, asintiendo, acercándonos
con el cuerpo, preguntándole sobre el tema de que habla, haciéndole
preguntas, resumiendo para verificar que hemos comprendido el mensaje.
Nos facilita la comunicación con la otra persona y nos ayuda a
fijar el contenido en la memoria.
¿Cómo poner en marcha una escucha activa?
- Observando a nuestro interlocutor para:
- Identificar el contenido de sus expresiones verbales.
Identificar sus sentimientos.
- Identificar el momento en el que nuestro interlocutor desea que
hablemos y terminemos con nuestro papel de receptor.
- Empatizar, (ponerse en el lugar del otro para entender mejor sus
sentimientos y emociones, “meternos en su pellejo”. No
significa que compartamos sus sentimientos, ni que estemos de acuerdo,
sólo que los entendamos)
- Con gesto y con el cuerpo:
- Asumiendo una postura activa.
- Manteniendo contacto visual.
- Adoptando expresión facial de atención.
- Adoptando incentivos no verbales para el que habla: mover la
cabeza....
- Tomando notas, si procede.
- Usando un tono y volumen de voz adecuados
- Con palabras:
- Adoptando incentivos verbales para el que habla: “ya veo”,
“ajá”
- Parafraseando o utilizando expresiones de resumen: ”si no
te he entendido mal...”
- Evitando hacer algunas cosas mientras escuchamos:
- No interrumpir al que habla.
- No juzgar.
- No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.
- No rechazar lo que la otra persona está sintiendo.
- No contar “tu historia” mientras la otra persona
necesite hablarte.
- Evitar el “síndrome del experto”: cuando alguien
te plantea un problema, tú ya tienes las respuestas, antes
incluso de que esa persona esté a mitas de su exposición.
Sugerencias para mejorar la comunicación
No existen recetas mágicas para lograr una comunicación
eficaz, depende de nosotros mismos y de la actitud que tomemos ante la
formación como proceso de comunicación. Pero siempre existen
unas recomendaciones, que debemos tener en cuenta y adaptar a nuestras
posibilidades, para mejorar el proceso de interacción entre el
alumno y el formador:
- Conocer al alumno, sus expectativas, sus conocimientos y su motivación
- Utilizar un lenguaje claro para el receptor
- Reforzar el lenguaje oral con elementos no verbales
- Uso de la repetición y varios canales (pizarra, videos,...)
- Estructurar el mensaje, evita la sensación de desorganización
- Retroalimentación, provoca que te den información sobre
el aprendizaje
- Analiza al receptor y sus características, este es el punto
de partida
RESUMEN:
Como puedes ver en el capítulo, la comunicación
es un proceso complicado. Dominar y controlar todos sus ingredientes
requiere de una gran atención por nuestra parte para analizar
qué y cómo lo hacemos e introducir mejoras. Recuerda
que lo que contamos no es lo mismo que retiene el alumno, por eso
debemos insistir en ese proceso de comunicación, analizar
qué han asumido y que no han asumido. No hay recetas mágicas,
pero siempre hay recomendaciones que debemos observar; escuchar
de forma activa, adaptarnos a las posibilidades del alumno, potenciar
una actitud asertiva a la hora de transmitir información.
|

Algunas referencias
Web’s:
Bibliografía:
- Curso de metodología didáctica. AFAP UGT
- Manual del Educador Social, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
- Aprende a enseñar, Oriol Omat, Ediciones Gestión 2000
- Curso de Jardinería manual del alumno, Susana Casado
- Técnicas De Formación Y Comunicación Aplicadas
A La Prevención De Riesgos Laborales, Javier Lemus
|