Capítulo IX
¿CÓMO ELABORAR EL PLAN DE EMPRESA?
Juan A. Moriano y Francisco J. Palací
"Un objetivo sin un plan es un sueño". W.J. Reddin
1. INTRODUCCIÓN
Cuando la fiebre emprendedora se apodera de nuestro espíritu,
resulta difícil y tedioso detenerse a reflexionar sobre cada
pequeño detalle de la puesta en marcha y gestión de
nuestro futuro negocio. Sin embargo, esta tarea resulta esencial
porque nos permite tomar conciencia de los pasos que debemos seguir
para lograr nuestros objetivos y de la viabilidad de nuestra idea
empresarial. De hecho, no seremos los primeros que desechamos lo
que creíamos que era una idea genial de negocio después
de haber estudiado cada uno de los aspectos que forman el plan empresarial.
Por otra parte, al igual que el «Curriculum Vitae» es
un documento indispensable cuando solicitamos un puesto de trabajo,
el plan de empresa se ha convertido en un requisito esencial para
la creación de una nueva empresa. Un plan de empresa realista
y preciso es la mejor carta de presentación para el emprendedor
y la mayor garantía de su futuro éxito.
La finalidad de este capítulo es servir de guía
a la persona con inquietud emprendedora que se ve en la necesidad
de plasmar en un documento escrito su idea empresarial.
1.1 Objetivos
Enseñar al alumno a diseñar un plan de empresa para
minimizar su riesgo de fracaso.
2. ¿QUÉ ES UN
PLAN DE EMPRESA?
El plan de empresa es como la «carta de navegación»
del emprendedor, donde se plasma la idea de negocio y se dibujan
las posibles rutas que permiten llevar a buen puerto la aventura
empresarial.
Siguiendo la definición de Herrero (2002), el plan de empresa,
también denominado plan de negocio, proyecto empresarial,
estudio de viabilidad o business plan, es un documento escrito
que identifica, describe y analiza una oportunidad de negocio, examina
la viabilidad técnica, económica y financiera de la
misma, y desarrolla todos los procedimientos y estrategias necesarias
para convertir la citada oportunidad de negocio en un plan de empresa
concreto.
Por consiguiente, el plan de empresa es un documento desarrollado
por los emprendedores del proyecto donde se analizan los diferentes
factores y objetivos de todas las áreas que van a intervenir
en la puesta en marcha del negocio. Según Almoguera (2003),
debe ser una herramienta de diseño donde el emprendedor dé
forma virtual a su empresa antes de llevar a cabo su aventura real.
Es decir, con el plan de empresa, el promotor empieza a dar forma
a todas las ideas y detalles que tiene en mente para el desarrollo
de su negocio.
En conclusión, el plan de empresa es un instrumento de suma
importancia en cualquier proyecto de una nueva empresa, sea cual
fuere la experiencia profesional del promotor o promotores y la
dimensión del proyecto. Incluso para empresas ya establecidas,
un plan de empresa bien diseñado ha de ser la base sobre
la que se levanten proyectos de crecimiento o diversificación
de la actividad principal.
3. OBJETIVOS DEL PLAN
DE EMPRESA
El plan de empresa es una herramienta de indudable utilidad que
permite al emprendedor conseguir múltiples objetivos. A continuación,
se describen, diferenciado el uso interno del externo, los principales
objetivos que se pueden alcanzar con la elaboración de este
documento.
3.1. A nivel interno
Cuando el plan de empresa se usa a nivel interno sus propósitos
son los siguientes:
- Comprobar la coherencia del proyecto: la realización
del plan de empresa obliga a los emprendedores a adoptar una postura
reflexiva y enlazar la oportunidad que perciben con la realidad.
Esta herramienta permite alcanzar un conocimiento amplio, profundo
y objetivo de la empresa que se pretende poner en marcha. Por
consiguiente, el plan de empresa constituye para el emprendedor
un valioso instrumento para evaluar la viabilidad de su proyecto
y reducir considerablemente el riesgo en la puesta en marcha de
un negocio.
- Establecer objetivos y planificar su consecución:
en la preparación de este documento no sólo
se describen todas las áreas del nuevo negocio, sino también
se aprende a fijar objetivos y planificar la manera de alcanzarlos.
Por ello, permite al emprendedor medir sus expectativas y sustentar
las metas posibles de alcanzar. Además, esta herramienta
debe ser utilizada como un patrón de condiciones que permita
a los individuos desarrollar una capacidad de generar información
útil y aplicarla a su empresa (Castillo, 1999).
- Evaluar el progreso del proyecto empresarial: cuando
el nuevo negocio se encuentra en funcionamiento, el plan de empresa
servirá como herramienta interna para valorar la marcha
de la nueva empresa y sus desviaciones sobre el escenario previsto.
3.2. A nivel externo
De cara al exterior el plan de empresa constituye nuestra mejor
«tarjeta de presentación» y resulta útil
a diversos niveles:
- Obtener la financiación necesaria para lanzar el negocio.
- Optar a posibles subvenciones de las administraciones públicas.
- Encontrar socios o convencer a estos del mérito del proyecto.
Sahlman (1999) critica que muchos emprendedores redactan sus planes
de empresas con la única finalidad de captar recursos, comúnmente
en forma de capital. Según este autor, se malgasta demasiada
tinta a brillantes gráficos, hojas de cálculo muy
meticulosas y una década de previsiones financieras, desglosadas
mes a mes. Sin embargo, cualquier inversor experto sabe que las
proyecciones financieras, sobre todo las detalladas mes a mes que
abarcan más de un año, son un acto de pura imaginación.
Una empresa emprendedora conlleva cierto riesgo y se enfrenta a
demasiados aspectos desconocidos para predecir sus ingresos y mucho
menos los beneficios. Por ello, el proyecto empresarial debe recoger
principalmente un modelo de negocio que demuestre que el emprendedor
o el equipo de emprendedores ha meditado en profundidad los impulsores
clave del éxito o el fracaso para su nueva empresa.
En conclusión, el plan de empresa ayuda al emprendedor a
enfocar el futuro, ampliar su pensamiento, analizar el mercado potencial,
la competencia y sus objetivos; y a obtener financiamiento externo
(Marcito,1999). Por lo tanto, va a ser para el promotor un instrumento
de gran utilidad tanto a nivel interno como externo. Sin embargo,
no debe realizarse una sola vez y después olvidarlo en el
cajón, sino que será útil de diferentes formas
tanto en la maduración y puesta en marcha del proyecto empresarial
como en la gestión de la nueva empresa.
4. LA ELABORACIÓN
DEL PLAN DE EMPRESA
Redactar un proyecto empresarial es una tarea tediosa, pero fascinante.
Ciertos aspectos del documento final quedarán mejor si se
cuenta con la colaboración de un experto en esa determinada
área (contabilidad, marketing, recursos humanos, etc.). Pero
los elementos principales del proyecto empresarial los tiene que
escribir el propio emprendedor. La persona de quien va a depender
en el futuro la realización del plan debe ser dueña
de todas las ideas que el mismo contenga (Finch, 2002). Por lo tanto,
es muy importante que en la elaboración de este documento
participen todos los promotores, de forma tal que todos se impliquen
en los objetivos que se establezcan y en la manera de conseguirlos.
A continuación, se presentan algunas sugerencias sobre diferentes
aspectos que se deben tener en cuenta si queremos obtener una buena
impresión con nuestro plan de empresa.
4.1. Recomendaciones
para su redacción
En este punto, seguimos las condiciones señaladas por Herrero
(2002) para que el plan de empresa tenga utilidad:
- Claridad: la información y redacción ofrecida
debe ser clara, concisa, veraz y comprobable.
- Actualidad: el plan deber ser un documento que recoja
información y datos recientes. Este punto es especialmente
relevante en aquellos proyectos de alto contenido tecnológico,
porque un desfase, por pequeño que sea, puede resultar
esencial para determinar el éxito de la futura empresa.
- Globalidad: el plan de empresa abarcará todas
las áreas de la actividad empresarial, con el fin de que
el mismo sea completo.
- Lenguaje comprensible: se debe utilizar un leguaje que
sea inteligible para diferentes tipos de lectores (inversores,
bancos, proveedores, técnicos, etc.). Se debe realizar
un especial esfuerzo para acercar la terminología a un
lenguaje comprensible para todo los colectivos interesados.
Por otra parte, el estilo de redacción del plan de empresa
va a depender del propósito que se persiga, las personas
a las que va dirigido, el sector y el tipo de actividad empresarial.
El primer paso consiste en determinar para qué ha de servir
el plan y quiénes lo van a leer. Un buen ejercicio para identificar
con exactitud a quiénes nos dirigimos y qué reacción
deseamos suscitar es el siguiente: escribir en un papel la descripción
de las personas a quienes dirigirnos y qué cuestiones son
importantes para ellas y, por tanto, debemos contestar con nuestro
plan de empresa.
A continuación, se presentan algunas recomendaciones específicas
sobre el estilo de redacción dependiendo del propósito
del plan empresarial.
4.1.1. Obtener financiación
Si el propósito de nuestro plan es captar una inversión
convendrá subrayar que se ofrece una rentabilidad excelente
contra un riesgo muy escaso (Finch, 2002). Para ello será
necesario recabar toda información económica de la
que dispongamos y detallar el beneficio que podrá obtener
el inversor sobre el capital que haya invertido.
Los inversores que leen un plan de empresa quieren ver la demostración,
buscan datos para convencerse de que es cierto lo que están
leyendo. Por ello, necesitamos aportar datos y hechos que permitan
apoyar nuestros supuestos. Como señala Finch (2002): «Todo
lo que se diga debe sustentarse con datos».
Por otra parte, debemos demostrar que el promotor o equipo de promotores
está capacitado para lograr los objetivos que se plantean
en el proyecto empresarial. Por ello, resulta especialmente recomendable
incluir el currículum del emprendedor o los currículos
de las personas implicadas en la puesta en marcha del nuevo negocio.
4.1.2. Obtener subvenciones
Si se trata de conseguir subvenciones de entidades públicas
habrá que documentarse previamente sobre qué condiciones
debe cumplir el proyecto empresarial para acceder a esas ayudas.
Por tanto, hay que conseguir toda la información posible
para verificar si nuestro proyecto puede ser receptor de la subvención
y explicar en el plan de empresa cómo se satisfacen las condiciones
que piden.
Las entidades públicas no se centrarán en estudiar
en profundidad la viabilidad del proyecto, sino que prestarán
más atención a otros aspectos como, por ejemplo, la
creación de puestos de trabajo, la utilización de
nuevas tecnologías, el grado de innovación o el beneficio social que supondrá
la creación de la empresa.
Como hemos visto, es necesario adaptar la confección del
plan de empresa dependiendo del destinatario. Sin embargo, tampoco
sería buena idea el escribir planes totalmente diferentes
dependiendo de donde lo presentemos, porque esto supondría
un gran volumen de trabajo y podrían detectarse inconsistencias
entre las diferentes versiones (Finch, 2002).
4.2. Recomendaciones
para su presentación
El contenido del plan de empresa es muy importante, pero no lo
es menos la presentación. Difícilmente podremos obtener
credibilidad y atraer socios o inversores, si nuestro plan está
mal escrito, desorganizado y mal confeccionado. La impresión
que tendrá el lector sobre nuestro proyecto es que no se
ha meditado mucho o no estamos capacitados para llevarlo a cabo.
Según Finch (2002), para que el plan de empresa tenga buen
aspecto debemos:
- Transcribir el original, no hay que presentar nunca nada
escrito a mano.
- Usar un tipo de letra legible y separar los párrafos
con líneas en blanco
- Usar papel de calidad aceptable.
- Incluir una página de cubierta con título.
- Numerar las páginas y quizá también los
puntos de la exposición.
- Incluir una página de índice que remita correctamente
a las páginas numeradas.
- Articular el documento de forma que sea fácil de leer.
Dividirlo en epígrafes. Trasladar los detalles a los apéndices
o anexos.
- Uso de tablas, gráficos y figuras para facilitar su
comprensión.
- Incluir diagramas, imágenes o fotografías (por
ejemplo, de los productos, instalaciones, procesos, logotipos,
etc.).
- Controlar que la gramática y la ortografía sean
correctas.
- Controlar la ausencia de errores en los cálculos.
- Fechar el documento para evitar la confusión con versiones
anteriores o posteriores.
Como señala Nueno (2001), el ingenio aplicado a hacer atractivo
el formato del plan de empresa se percibe como un indicador más
del carácter emprendedor del promotor.
5. LA ESTRUCTURA
DEL PLAN DE EMPRESA
En este punto debemos subrayar en la importancia de ordenar la
información contenida en el plan de empresa como medio
de asegurar su coherencia e integridad. A este respecto, Finch (2002)
señala que el plan de empresa se debe estructurar de la misma
forma que una historia:
- Inicio: el plan debe comenzar definiendo el escenario
para nuestra empresa, explicando los antecedentes y cómo
se llegó a la idea de negocio.
- Desarrollo: se debe explicar qué tienen en particular
nuestras ideas y en qué consiste la propuesta que realizamos.
- Desenlace: para terminar hay que decir lo que se necesita
para poner en marcha nuestra empresa, señalar los riesgos
y explicar qué se piensa hacer para enfrentarlos. Por último,
se subrayarán los beneficios esperados.
A continuación proponemos una estructura concreta, aunque
hay otras muchas formas de estructurar esa información que
pueden ser perfectamente eficaces e igualmente válidas. De
hecho, como hemos señalado anteriormente, según cual
sea el público al que se dirija el emprendedor, resultará
recomendable un diseño variable, adaptado a las necesidades
concretas que cada caso plantee. Así, por ejemplo, no parece
lo mismo presentar un plan de empresa ante una entidad financiera,
acaso más meticulosa a la hora de examinar las cifras económicas
del proyecto, que ante un potencial socio industrial, para quien
podrían pesar más los aspectos operativos del proyecto.
Cuadro 1. Estructura del plan de empresa:
- Resumen general.
- Descripción del proyecto empresarial.
- Descripción del producto o servicio.
- Estudio de mercado.
- Plan de marketing.
- Producción y medios técnicos.
- Organización y Recursos Humanos.
- Forma Jurídica.
- Estudio económico financiero.
|
6. RESUMEN GENERAL
El plan de empresa debe empezar con una breve y atractiva presentación
del proyecto que permita captar la atención de los lectores
e invitar a una lectura detenida del resto del documento.
Este resumen no debería exceder de una página y es
lo último que se escribe, aunque en el plan aparezca como
lo primero. En esta página tenemos que vender principalmente
nuestra idea de negocio. Podemos empezar con una oración
que sea muy clara y llamativa para que el lector pueda inmediatamente
visualizar nuestro negocio. Además, debemos describir brevemente
cómo nace el proyecto, la motivación y los principales
objetivos que se pretenden satisfacer. Por lo tanto, los puntos
auténticamente esenciales de nuestro proyecto empresarial
deben figurar en el resumen general.
Cuadro 2. Aspectos que se pueden tratar en el resumen
general
- Breve descripción del mercado donde se pretende
penetrar.
- Los beneficios ofrecidos por el producto o servicio.
- Las características peculiares y factores que
incrementen la oportunidad de éxito.
- La organización del negocio y la capacidad de
gestión.
- El estado que la idea de negocio ha alcanzado hasta ahora.
- Los requerimientos financieros y los propósitos
específicos para los cuáles será utilizado
el financiamiento.
|
Según Finch (2002), la única diferencia significativa
entre el resumen y un artículo de prensa es que nuestro sumario
debe contener las principales cifras como, por ejemplo, tamaño
del mercado o importe de la financiación requerida. Sin embargo,
no debemos detallar aquí las cifras hasta los decimales,
sino presentar números redondos que reflejen nuestras proyecciones.
Por otra parte, consideramos que no se deben tratar en el resumen
los riesgos potenciales de nuestra idea de negocio, porque queremos
que predominen las ideas positivas y animar al lector a continuar
leyendo nuestro plan de empresa.
7. DESCRIPCIÓN
DEL PROYECTO EMPRESARIAL
La finalidad de esta sección es exponer con brevedad los
datos claves y trazar un panorama general, de manera que luego los
lectores entiendan y asimilen los detalles que van a figurar en
el cuerpo principal del plan. Para ello, definiremos en tres apartados
qué objetivos tiene nuestro proyecto, quiénes vamos
a formar la nueva empresa y cómo es nuestra idea de negocio.
7.1. Objetivos
del proyecto empresarial
Describiremos en este apartado los objetivos del proyecto empresarial
en sí, y más brevemente los objetivos que tenemos
los propios emprendedores para poner en marcha la empresa. También
es conveniente mostrar cuál es la situación actual
del proyecto y si procede, las actividades realizadas y objetivos
ya alcanzados.
7.2. Descripción
de los emprendedores
El objetivo de este apartado es describir, uno a uno, los miembros
del equipo humano que da lugar al nacimiento de la nueva empresa,
destacando lo que cada cual aporta para la consecución del
objetivo planteado. Debería hacerse un «curriculum vitae»
básico de cada emprendedor resaltando las características
que mayor coherencia guarden con el objeto del proyecto (experiencia
profesional, formación relacionada con el tipo de negocio
a desarrollar, etc.).
«Cuando recibo un plan de negocios, lo primero que leo siempre
es la sección donde se recogen los historiales de los promotores.
No porque las personas que forman parte de la nueva empresa de riesgo
sea lo más importante, sino porque sin el equipo humano adecuado,
ninguna de las otras partes importa un bledo». (Sahlman, 1999;
p. 36).
Como se puede apreciar en el ejemplo, cuando los expertos analizan
el plan de empresa valoran mucho que los emprendedores en conjunto
reúnan dentro de sus currículos conocimientos técnicos
relacionados con la idea de negocio, conocimientos de gestión
empresarial y experiencia en el sector en el que va a operar la
nueva empresa.
Como indica Arthur Rock, legendario inversor estadounidense de
capital riesgo que participó en la formación de empresas
como Apple o Intel: «yo invierto en gente, no
en ideas". Rock también dice: "si puedes encontrar
gente valiosa, no importa si están equivocados con el producto,
porque lo cambiarán». (Salhman, 1999).
En cuanto al resto de personas que conforman la empresa (recursos
humanos cuya contratación esté prevista), se suele
recomendar tratar dicho tema en el apartado «Organización
y Recursos Humanos» que se desarrolla más adelante.
7.3. La idea empresarial
Según Herrero (2002), se trata de explicar de forma breve
(los detalles deben reservarse para los siguientes apartados) la
actividad que se pretende poner en marcha, así como las características
del producto servicio que ofrecemos, las necesidades que satisfará,
las ventajas competitivas en las que nos apoyaremos y los posibles
problemas a los que habrá que hacer frente.
Cuadro 3. ¿Cómo surge la idea? (Almoguera,
2003)
- Por medio de aficiones o hobbies.
- Al observar las tendencias sociales que generan nuevas
necesidades.
- Inventando nuevas utilidades de cosas ordinarias.
- Perfeccionamiento de los procesos productivos o de servicios.
- Aportando conocimientos nuevos o productos innovadores.
|
En este punto, el lector comienza a realizar una primera apreciación
sobre si nuestro producto o servicio puede tener éxito en
el mercado al que nos dirigimos.
8. DESCRIPCIÓN
DEL PRODUCTO O SERVICIO
Consideramos que este capítulo se puede dividir en los siguientes
apartados para obtener una mayor organización y claridad
en nuestro plan de empresa que facilite tanto su redacción
como lectura.
8.1.
Definición de las características del producto o servicio
Este apartado se centrará en la descripción precisa
del producto o servicio fijándose en: características
del producto, mercado al que va dirigido, qué necesidades
cubre, posicionamiento en el mercado, diferencias con los productos
de la competencia y precios.
Como señala Nueno (2001) resulta conveniente pensar además
qué aspectos del producto o servicio permiten una extensión
del mismo:
- Posibilidad de modificarlo y así poder introducirlo
en otros mercados.
- Posibilidad de encontrar productos o servicios complementarios
que permitan incrementar las ventas.
- Posibilidad de extender el concepto de producto hacia una familia
de productos.
- Posibilidad de encontrar avances que permitan, mediante su incorporación,
pensar en la segunda o tercera generación del producto.
Una vez que la empresa haya sido fundada con éxito, es preciso
garantizar su crecimiento y éste sólo es posible mediante
una oferta de productos o servicios continuamente renovada (Nueno,
2001).
8.2. Normas
que regulan el producto o servicio
En este apartado señalaremos si existe algún derecho
sobre el producto o servicio que se pretende fabricar, comercializar
o prestar (patentes, marcas, anagramas, etc.). Además, señalaremos
si tenemos que atenernos a normas especiales, sacar determinadas
licencias o inscribirnos en registros específicos para desarrollar
nuestra actividad empresarial.
Si necesitamos obtener patentes u otras fórmulas de protección
jurídica para nuestro producto o servicio, entonces también
debemos especificar las gestiones necesarias que se deben realizar.
9. ESTUDIO DE MERCADO
El estudio de mercado es una de las herramientas básicas
del marketing y, por tanto, muchos autores lo incluyen dentro del
plan de marketing. Sin embargo, consideramos que se debe subrayar
la importancia de este aspecto para el éxito de cualquier
proyecto empresarial y, por ello, debe tener su propio capítulo.
Como señala Herrero (2002): «No se debe reparar en esfuerzo,
e incluso en gastos, a la hora de realizar el estudio de mercado».
Según Almoguera (2003), el estudio del mercado debe cubrir
dos objetivos fundamentales:
- Demostrar la viabilidad del proyecto.
- Proporcionar la información necesaria para demostrar
la existencia de un hueco en el mercado para nuestro producto
o servicio.
9.1. Situación del
mercado
El mercado se puede definir como el conjunto de actos de compra
y de venta de unos bienes determinados en el lugar y en el tiempo,
una pluralidad de sujetos con el deseo de comprar y vender (Córdoba
y Torres, 1995). Por consiguiente, el mercado está compuesto
por dos actores fundamentales: el consumidor, que se define como
el componente más importante, y los competidores (Almoguera,
2003).
En este apartado profundizaremos en el análisis de los rasgos
del mercado al que nos dirigimos:
- Tamaño estimado.
- Evolución y tasa de crecimiento.
- Tipo de mercado: por ejemplo, fragmentado, donde compiten
muchas empresas, o concentrado, si compiten pocas empresas
que ostentan una posición de liderazgo.
- Sector: por ejemplo, si nuestro servicio es el diseño
de sobres para correo o ensobrado, entonces el sector sería
el de papelería.
Debemos ser objetivos cuando presentamos la segmentación
del mercado y el nicho (clientes potenciales y competidores) al
que se dirigirá la futura empresa. Si desde el principio
nuestro nicho de mercado se presenta como deficiente, nos encontramos
entonces con la necesidad de abandonar la idea de negocio o bien
modificarla convenientemente (Herrero, 2002).
9.2. Público Objetivo
Definiremos quiénes son los clientes potenciales a los que
nos vamos a dirigir, diferenciando entre quienes toman la decisión
de compra y quienes consumen finalmente el producto o servicio.
Resulta interesante clasificar el público objetivo potencial
en grupos homogéneos (sexo, edad, región y nivel económico-social).
Estos grupos homogéneos los analizaremos en sus comportamientos,
investigando los elementos en los que se basan sus decisiones de
compra, las motivaciones de compra que tienen y los cambios que
se dan en sus hábitos de consumo.
9.3. La competencia
Finch (2002) señala que sorprende leer tantos planes que
describen negocios aparentemente sin competencia. Incluso cuando
aparecen competidores destacados, se les atribuye una producción
o servicio de inferior calidad. Con lo cual se incurre en falta
de humildad que nos lleva al emprendedor a desestimar el siguiente
hecho: aunque el producto del competidor sea inferior esto no significa
que sea fácil derrotarlo en la lucha por el mercado. Por
ejemplo, muchos opinaban que el sistema de grabación de video
«Beta» era técnicamente superior, pero fue el «VHS»
el que se impuso.
Por lo tanto, debemos analizar la competencia de la manera más
pormenorizada posible. En la siguiente tabla, se recogen los aspectos
más destacados que debemos conocer sobre la competencia.
| 1.Competidores |
- ¿Quiénes son más competidores?
- ¿Cuál es el tamaño de sus empresas?
- ¿Cómo están organizados?
- ¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?
|
| 2. Cuota de mercado |
- ¿Cómo se distribuye la cuota de mercado
entre los diferentes actores del mercado?
|
| 3. Producto o servicio |
- ¿Cuáles son los productos y servicios de
la competencia?
- ¿Qué hace a mi producto o servicio diferente?
- ¿Cómo se puede evitar la imitación
de mis productos o servicios?
|
| 4. Estrategias de mercado |
- ¿Cómo compiten mis rivales: precios, calidad
del producto, cantidad de ventas, servicios, etc?.
|
| 5. Percepción del cliente |
- ¿Cómo ven mis clientes potenciales a la
competencia?
- ¿Son los clientes fieles a una determinada empresa?
- ¿Están los clientes satisfechos con el servicio
de la competencia?
- ¿Cuáles son sus principales quejas?
|
| 6. Reacción de la competencia |
- ¿Qué problemas ocasiona un nuevo competidor
en el mercado?
- ¿Cómo reaccionará la competencia
a mi entrada en el mercado?
- ¿Seguirán otras empresas o emprendedores
mi iniciativa?
|
Tabla 1. Análisis
de la competencia
En el estudio de la competencia debemos introducir todos aquellos
factores que permitan diferenciar a nuestra nueva empresa de aquellas
que ya están operando en el mercado. Según Almoguera
(2003), el objetivo es atraer al inversor a un nuevo proyecto empresarial
y asegurar al mismo tiempo que aquél no deriva sus inversiones
hacia otra empresa que ya está en marcha haciendo algo similar.
9.4. Participación
prevista en el mercado
En este apartado, señalemos la posición que pensamos
tener en el mercado y la participación a alcanzar a través
del tiempo, basándonos en las características de nuestro
proyecto y sus etapas de crecimiento.
Para una nueva empresa, el mercado puede ser durante años
una ciudad, durante un segundo período puede ser una región,
en tercer lugar un país y en una etapa posterior el mundo
(Nueno, 2001).
9.5. Barreras de entrada
Consideramos interesante dedicar un apartado, dentro del estudio
del mercado, al análisis de las posibles barreras de entrada,
es decir, si existen mecanismos que dificultan la incorporación
de nuevos competidores.
Según Almoguera (2003), las barreras de entrada más
comunes son:
- Economías de escala. Los costes de fabricación
disminuyen a medida que aumenta la producción debido a
la existencia de costes fijos elevados, lo cual implica una ventaja
significativa para las empresas ya consolidadas en el sector.
- Ventajas de costes de la competencia.
- Diferenciación de un producto por patentes y marcas.
- Dificultades para acceder a los canales de distribución.
Resulta fundamental conocer estas barreras para tratar de superarlas
a través del diseño de la estrategia adecuada de entrada
en el mercado.
9.6. Legislación
aplicable en el mercado
En esta sección debemos incluir la información sobre
la legislación aplicable a la actividad concreta a desarrollar
como, por ejemplo, autorizaciones de apertura e instalación,
política medioambiental o política de gestión
de residuos.
En conclusión, el estudio del mercado permite conocer la
situación general y la situación específica
del sector en el que se encuentra nuestro producto o servicio. Para
conseguir esta información conviene dirigirse a instituciones
oficiales, patronales, asociaciones, proveedores y distribuidores
relacionados con la actividad que nos ocupa. También se puede
acudir a una consultora para que nos realice este estudio de mercado,
aunque esta opción suele resultar excesivamente costosa cuando
se trata de un nuevo proyecto empresarial y los emprendedores no
cuentan con demasiado capital.
10. PLAN DE MARKETING
El marketing es la combinación de actividades dirigidas
a satisfacer, con beneficio, las necesidades del consumidor con
un producto o servicio y el plan de marketing es el documento por
el que se rige (Almoguera, 2003).
El plan de marketing debe estar basado en el estudio de mercado
descrito anteriormente y su elaboración supone preguntarse
cómo se va a vender nuestro producto. Es decir, hay que describir
las estrategias comerciales para nuestro producto, fijándose
en las cuatro variables clásicas (también llamadas
"las 4 p") del marketing-mix: producto, precio, distribución
(Place) y comunicación (Promotion).
Según Almoguera (2003), en la redacción del plan
de marketing debemos tener en cuenta los siguientes requisitos:
- Debe estar adecuado a la estrategia global de la empresa.
- Cuantificable, revisable y, sobre todo, práctico y que
se pueda llevar a la realidad.
- Debe contener metas alcanzables.
10.1. Análisis D.A.F.O.
Como carácter previo al establecimiento de una estrategia
comercial, suele aconsejarse la realización de un ejercicio
que permite la reflexión sobre la posición de la empresa
en el mercado, mediante el análisis de las debilidades
intrínsecas y amenazas externas, así como las
fortalezas internas y las oportunidades del entorno.
Este ejercicio se denomina análisis DAFO (SWOT en inglés:
«Strengths, Weakness, Opportunities and Threats analysis»).
Para su presentación, suele proponerse una matriz, en la
que se enuncian, para cada una de las categorías, las más
relevantes:
| ANÁLISIS INTERNO |
Debilidades
|
Fortalezas |
| ANÁLISIS EXTERNO |
Amenazas
|
Oportunidades |
Tabla 2. Análisis
DAFO
Analizada la situación de la empresa con relación
al mercado en que pretende insertarse, es posible establecer la
estrategia comercial a adoptar, mediante el refuerzo de fortalezas
y /o el aprovechamiento de oportunidades, así como a través
de la corrección de debilidades y/o de la evitación
de amenazas.
10.2. Política de producto
El producto es un bien material, un servicio o una idea que posee
un valor para el consumidor o usuario y es susceptible de satisfacer
una necesidad.
Es, en definitiva, el medio para satisfacer una necesidad.
En lo que respecta a la política de producto que
debería reflejar un plan de marketing, estaría integrada
por el conjunto coherente de decisiones concretas con referencia
(cuando, por la naturaleza del producto, proceda) a:
- Envase o embalaje (si procede) que definirá al producto
ofrecido.
- Diseño.
- Etiquetado.
- Calidad.
- Marca.
10.2.1. Ciclo de vida
Desde que un producto sale al mercado hasta su desaparición
, suelen distinguirse varias fases, comunes, por lo general, a la
mayoría de productos. Así: creación, introducción,
crecimiento, madurez, declive, relanzamiento, hipermadurez, etc.
La fase de vida en que se encuentra un producto podrá determinar,
en buena medida, la política de producto a adoptar por la
nueva empresa.
10.2.2. Niveles del producto
Además del producto básico o núcleo central
del mismo y del beneficio básico que deriva del mismo, deben
tenerse en cuenta conceptos como los de producto ampliado (que incluye
servicios añadidos como posventa, mantenimiento, garantía,
entrega, trato personal, etc.), producto formal (que incorpora al
producto básico los aspectos de apariencia externa del mismo:
envase, marca, diseño, forma física, identidad de
la empresa, calidad, etc.).
10.2.3. Atributos del producto
Entre los que cabe hablar de los atributos estrictamente sensoriales
(color, olor, sabor, etc), el surtido de productos que ofrece una
empresa y la línea o gama de aquellos con características
similares, (siendo posible hablar, para cada una de esas categorías_surtido
y gama- de la amplitud, profundidad, consistencia o congruencia,
longitud, etc. de las mismas).
10.2.4. Posicionamiento del producto
Entendido como la ubicación que el producto ofertado ocupa
en el sector de mercado correspondiente y la valoración que
del mismo hacen los potenciales clientes.
10.3. Política de precios
El plan de marketing debería contener una definición
de la estrategia de precio y las acciones previstas para desarrollar
esa estrategia.
Con carácter general, y sin perjuicio de posible combinaciones,
suelen señalarse dos grandes orientaciones estratégicas
que las empresas de nueva creación podrán adoptar
para penetrar en el mercado:
- Precios reducidos: determinan un inicial sacrificio
de rentabilidad en favor de la adquisición de mayor cuota
de mercado.
- Precios elevados: se orienta a una cuota de mercado
seleccionada para la que la percepción de la calidad cuenta
en mayor medida que otras consideraciones.
10.3.1. Costes
Un precio calculado sobre los costes permitirá asegurar
la rentabilidad y la pervivencia misma de la empresa.
10.3.2. Precios de la competencia
Permitirán conocer la potencial competitividad de nuestros
precios. Los precios de la competencia deben estar recogidos en
el estudio de mercado. Una técnica eficaz y sencilla para
averiguar los precios es realizar pseudocompra, es decir,
hacernos pasar por compradores y pedir directamente los precios
de los productos a la competencia.
10.3.3. Sensibilidad de la demanda
Así, a la hora de establecer una política de precio,
debe tenerse presente la relación directa que existe entre
precio y demanda. Dicha relación es objeto de estudio a través
del concepto de elasticidad de la demanda. Ésta permite conocer
la variación relativa de la demanda cuando se produce una
variación del precio.
Así, se habla de:
- Demanda inelástica o rígida: cuando la
demanda sufre escasa variaciones ante variaciones del precio (permite
la elevación de precios).
- Demanda elástica: cuando cualquier variación
del precio determina alteraciones importantes de la demanda (aconseja
el mantenimiento o bajada de precios).
Otro de los aspectos que debería determinarse en el plan
de marketing habrá de ser la posible política de descuentos
y su alcance.
Asimismo, conviene insistir en que toda decisión de precios
influirá y podrá verse influida por los siguientes
colectivos: consumidores, intermediarios, competidores, proveedores,
Administración Pública.
10.4. Política
de distribución
La función de la distribución es la puesta a disposición
de los clientes del producto o servicio desarrollado por una empresa.
10.4.1. Canales de distribución
En la distribución de los productos tenemos que contar con
diferentes agentes que actuarán como intermediarios entre
el fabricante y el consumidor. Estos agentes son los siguientes:
- Detallista: ejerce una influencia decisiva en el resultado
de nuestras acciones de marketing. Tradicionalmente, la función
del detallista era positiva al convencer a los consumidores sobre
la bondad de la compra de un determinado producto. Sin embargo,
en los modernos establecimientos actuales lo que importa es evitar
la influencia negativa del detallista, que se traduce en la situación
inadecuada del producto o el poco espacio a él destinado.
- Mayorista: el mayorista es el intermediario que adquiere
los productos en grandes cantidades para suministro a los detallistas,
ofreciéndoles al propio tiempo otros servicios. Por lo
tanto, resulta un poderoso aliado, capaz de expandir el producto
con rapidez y eficiencia, siempre que su demanda esté asegurada.
- Broker: este término recibe distintos nombres
dependiendo del sector de actividad como, por ejemplo, comisionista
o corredor. Actúa por cuenta propia y dispone de libertad
en materia de precios, recibe y entrega los productos y puede
trabajar simultáneamente con empresas competidoras entre
sí.
- Distribuidor: técnicamente este concepto hace
referencia al gran mayorista a nivel de fabricante, quien se ocupa
de la labor de venta y distribución de toda o una gran
cantidad de la producción. El distribuidor comercializa
un número reducido de productos, pudiendo trabajar, en
el límite, para un solo fabricante.
A continuación, se presentan los eslabones por los que puede
moverse el producto desde el fabricante al consumidor.
Cuadro 3. Canales de distribución
Como hemos visto, excepto en el caso de venta directa al consumidor,
el flujo de productos en la moderna distribución se sirve
de una variada serie de órganos ajenos a la empresa que reciben
el nombre de intermediarios. Asimismo, debemos señalar la
aparición de canales modernos de distribución como
Internet, correo, venta asociada a medios de pago, venta por televisión,
clubes sectoriales de consumidores, etc.
10.4.2. Modalidades de distribución
Además, es conveniente tener presente las modalidades de
distribución que conceptualmente se definen, para adoptar
aquella que más se adecúe a las características
y necesidades de "nuestro mercado":
- Distribución exclusiva: supone otorgar exclusividad
para el ofrecimiento de un producto en un área geográfica
determinada.
- Distribución selectiva: el fabricante elige determinados
puntos de distribución atendiendo a su especiales características
(ubicación geográfica, tipo de clientela, etc.).
- Distribución intensiva: la distribución
del producto se concentra en el establecimiento del mismo ramo
comercial.
- Distribución general o extensiva: se distribuye
el producto en todo tipo de establecimientos con independencia
del sector que ocupen.
En conclusión, escoger el sistema de distribución
es una importante decisión de marketing, con ventajas e inconvenientes
en cada caso, que deben sopesarse para adoptar una política
acertada.
10.5. Política
de comunicación
La comunicación de una empresa se compone de una
serie de herramientas cuyo objeto estriba en hacer llegar un mensaje
al cliente, mediante el establecimiento de una vía de contacto
con aquél.
Conviene que el plan de marketing contenga una descripción
de los principales elementos que compondrán la política
de comunicación de la empresa. La opción por uno u
otro medio dependerá, en muy buena medida, no sólo
de las disponibilidades económicas destinadas a tal fin,
sino, también, de la mayor o menor eficacia previsible de
los distintos medios utilizados.
10.5.1. Imagen de la empresa
Cabe desglosar de una parte en su propia identidad objetiva (nombre
de la empresa, actividad a la que se dedica, etc.), la identidad
visual o sensorial (logotipo, símbolos, colores, sabor, sintonías,
etc), identidad corporativa (trato personal, formas de atención
al público, etc.). Todos estos elementos deberían
contribuir a crear la diferenciación de la empresa respecto
de la competencia.
10.5.2. Publicidad
Incluye todas aquellas acciones de comunicación persuasivas
que pretenden dar a conocer el producto, incrementar el consumo
(generar necesidades en el cliente), así como crear imagen
de la empresa.
En materia de publicidad es conveniente distinguir algunos conceptos
básicos:
- Medios: prensa, radio, televisión, Internet, espacios
publicitarios en vías públicas, etc.
- Soportes: cada uno de los periódicos o
revistas que ofrecen su espacio publicitario, cada una de las
cadenas de radio o televisión, etc.
- Mensajes: directos y eficaces _resaltando las
ventajas y beneficios derivados del producto ofrecido- que permitan
la asociación entre el anuncio y el producto, que puedan
recordarse, etc.
10.5.3. Promoción de ventas
Se integra de aquellas acciones comerciales encaminadas a estimular
la eficiencia compradora del consumidor y/o del distribuidor; o
a la mejora de las condiciones de adquisición de un producto
sobre otro.
Modalidades: ventas con regalo, sorteos, concursos, cupones descuento,
muestras, degustaciones, demostraciones, rebajas, saldos y liquidaciones,
ferias, exposiciones y salones, regalos de empresa, etc.
Dentro de esta categoría, se suele incluir igualmente el
denominado Merchandising. Bajo esta denominación cabe
encuadrar todas aquellas acciones que pretenden aumentar la visibilidad
y atractivo de un bien o producto en el propio establecimiento donde
éste se ofrece al público (iluminación, disposición,
escaparates, expositores, música, etc.). Pretenden influir
en la denominada compra por impulso o no reflexiva.
10.5.4. Relaciones públicas
Cuando una empresa efectúa acciones de comunicación
no relacionadas directamente con la actividad económica desempeñada
_no pretenden persuadir acerca de las bondades del producto ofrecido-,
pero que de alguna forma pretenden la mejora de la imagen de la
empresa y la generación de un clima favorable (tanto de cara
al potencial cliente, como con relación a la opinión
pública en general), podemos hablar de una actividad de relación
pública.
Entre los instrumentos utilizados, cabe citar: las actividades
de patrocinio, la participación u organización de
eventos sociales, la organización de concursos y su retribución
mediante premios, las donaciones de una porción de los beneficios
de explotación, etc.
10.5.5. Venta personal
El acto de venta es también parte de la política
de comunicación de una empresa, adquiriendo en ocasiones
un valor reforzado, al presentarse como la fórmula más
idónea para hacer llegar el producto a su destinatario, especialmente
en empresas de servicios.
Conviene en todo caso no olvidar que la empresa cubre necesidades
insatisfechas de los consumidores, nos las crea. Por eso, en este
momento inicial es conveniente atenerse a los resultados del estudio
de mercado para saber cuáles son las demandas de los clientes
y enfocar la estrategia de ventas a satisfacer esas necesidades.
11. PRODUCCIÓN
Y MEDIOS TÉCNICOS
Ya sabemos qué vamos a vender, a quién, cómo
y a qué precio. Ahora debemos pensar en el proceso de
producción (si es un producto) o la descripción
técnica (si es un servicio). Es decir, los medios tanto
materiales como humanos que necesitaremos para fabricar el producto
o prestar nuestro servicio, cuánto se quiere producir y en
cuánto tiempo debemos hacerlo (Ballesteros, Guillamón,
Manzano, Moriano y Palací, 2001).
11.1.
Localización geográfica de la empresa y sus instalaciones
Debemos indicar la localización exacta y tipo de estructura
industrial en la que se va a encuadrar nuestra empresa si se da
el caso: suelo industrial, polígono industrial, centro de
empresas, viveros de empresas, parque empresarial, etc. Además,
tenemos que describir los criterios seguidos para escoger esta localización.
Resulta interesante señalar también las principales
redes de comunicaciones, infraestructuras, servicios a nuestra disposición,
así como la proximidad a los clientes y proveedores.
11.2. Descripción
del proceso productivo
Este apartado resulta necesario sólo cuando el proceso productivo
es complejo. Los principales aspectos que se deben tratar son los
siguientes:
- Equipos necesarios para la producción o para prestar
nuestros servicios: características y modelos, coste, modo
de pago y financiación, posibles subvenciones, vida útil
y plan de amortización.
- Estrategias del proceso productivo: decisiones de subcontratación
de componentes o servicios, características de las empresas
subcontratadas.
- Descripción de los procesos de control: de calidad,
de medioambiente, de inventarios, de riesgos y de seguridad.
11. 3. Procedimiento logístico
En el plan de empresa tenemos que tener en cuenta cómo vamos
a gestionar nuestras existencias (stocks). Para ello, debemos
diseñar un plan de almacenamiento óptimo que minimice
los costes y que garantice el normal funcionamiento de la empresa.
Otros aspectos que se recogen en el procedimiento logístico
son el mantenimiento de los materiales y productos terminados, embalajes,
transporte y reparto.
12. ORGANIZACIÓN
Y RECURSOS HUMANOS (RR.HH.)
Una vez definida la actividad de la empresa, las instalaciones
y los medios técnicos, llega el momento de pensar en la organización
y los recursos humanos. No debemos olvidar que el factor humano
es crítico para el éxito en cualquier empresa independientemente
de la genialidad de la idea de negocio.
12.1. Organigrama de la
empresa
Aquí definiremos los puestos de trabajo, sus funciones,
actividades y tareas concretas. Así como las relaciones de
mando y dependencia dentro de la empresa. Para realizar esta tarea
es muy útil dibujar un organigrama que exponga las distintas
responsabilidades existentes en la empresa.
12.2. Recursos Humanos
internos
Describiremos el personal que vamos a necesitar para poner en marcha
la empresa y el perfil (experiencia, conocimientos, habilidades
y motivaciones) que deben de tener las personas que ocupen los puestos
anteriormente señalados.
| Denominación del puesto: DIRECTOR
COMERCIAL |
| Dependencia Jerárquica:
Responderá ante el director general. |
Perfil:
- Hombre / mujer de 35 a 45 años.
- Con estudios superiores, preferentemente licenciados en
económicas o empresariales.
- Nivel usuario en informática.
- Nivel intermedio de inglés.
- Experiencia comercial en el sector.
- Capacidad de toma de decisiones.
- Liderazgo y dirección de personas.
- Habilidades sociales.
|
| Funciones y responsabilidades:
- Mantener y promover la imagen de la empresa.
- Establecer objetivos comerciales.
- Fidelizar a los clientes importantes para la compañía.
- Controlar la labor comercial de sus subordinados.
- Controlar la calidad del servicio.
|
Tabla 3. Descripción
de un puesto de trabajo y perfil del candidato
Una vez seleccionado el candidato, hay que buscar asesoramiento
en los organismos correspondientes sobre la modalidad más
conveniente de contratación, sobre la normativa aplicable,
sobre los convenios colectivos sectoriales, bonificaciones y cotizaciones
a la Seguridad Social, ayudas a la creación de empleo, etc.
12.3. Recursos Humanos
externos
Es habitual que algunas funciones se subcontraten en la empresa
(outsourcing), como la asesoría legal o fiscal de
la empresa y otras actividades que por su especificidad las realizarán
empresas auxiliares, en todos estos casos señalaremos específicamente
sus costes y condiciones.
13. FORMA JURÍDICA
Se describe con detalle quiénes serán los socios
de la empresa y que aportaciones van a realizar. Se debe aclarar
qué socios van a trabajar en la empresa y cuáles serán
meros capitalistas. Cualquier otro pacto o acuerdo entre los socios
-sobre todo si no va a constar en los estatutos de la sociedad-
debe procurar discutirse en este momento.
Otra aspecto esencial de este apartado es decidir qué forma
legal se va a dar a la sociedad. Esto puede variar según
la legislación del país donde se ubique la empresa.
Además, la correcta elección de la forma de la sociedad
puede tener importantes repercusiones a nivel de responsabilidad
de los socios y de cargas fiscales. Conviene pues consultar con
un experto que aconseje la mejor forma social de acuerdo con los
objetivos globales de la empresa y los objetivos personales de los
socios. Incluso en el caso de un único socio, pueden existir
distintas modalidades de constituir la empresa que deben estudiarse.
Forma legal |
Capital Social |
Nº socios |
Responsabilidad |
PERSONAS FÍSICAS |
Empresario individual/Trabajador autónomo |
No se exige |
Sólo uno |
Ilimitado y personal: todo su patrimonio está sujeto al riesgo de la empresa |
Comunidad de bienes |
Capital compuesto por las aportaciones de los socios: propiedades y titularidad indivisibles. |
Mínimo 2 |
Ilimitada y personal: todo el patrimonio de los comuneros está sujeto al riesgo de la empresa |
Sociedad Civil |
No se exige capital mínimo, pero sí que pongan en común bienes, dinero o trabajo. |
Mínimo 2 |
Solidaria: cada uno de los socios responde con su patrimonio a la totalidad de las deudas sociales.
Mancomunada: puede reclamar del resto que participen de acuerdo al % de su parte en el capital. |
PERSONAS JURÍDICAS |
Sociedad Limitada Nueva Empresa
Se caracteriza por la agilización de los trámites de constitución y gestión y por la simplificación de las obligaciones societarias. |
No inferior a 3.012 euros ni superior a 120.202 euros. |
Mínimo 1 |
Limitada: capital aportado. |
Sociedad Limitada y Sociedad Anónima |
SL: Mínimo 3.005,06 euros que se desembolsa íntegramente en el acto de la creación.
SA: Mínimo 60.101,21 euros, 25% al constituirse y el resto en 5 años. |
Mínimo 1 |
Limitada: capital aportado. |
Sociedad Laboral Limitada y sociedad anónima limitada |
SLL: Mínimo 3.005,06 euros que se desembolsa íntegramente en el acto de la creación.
SAL: Mínimo 60.101,21 euros, 25% al constituirse y el resto en 5 años. |
Mínimo 3 |
Limitada: capital aportado. |
Sociedad cooperativa |
Mínimo 3.005,06 euros |
Mínimo 3 |
Limitada: capital aportado. |
Sociedad cooperativa especial |
Mínimo 3.000 euros
Máximo 300.000 euros |
Mínimo 2
Máximo 20 |
Limitada: capital aportado. |
Tabla 4. Principales formas
jurídicas en España.
Otras formas jurídicas a elegir pueden ser: sociedad colectiva, sociedad comanditaria por acciones o simple, sociedad de garantía recíproca, entidades de capital riesgo, agrupación de interés económico y sociedad de inversión mobiliaria.
14. ESTUDIO ECONÓMICO
FINANCIERO
El estudio económico financiero se elabora teniendo en cuenta
toda la información y los datos obtenidos en las anteriores
fases del plan de empresa y, como mínimo, su resultado nos
indicará los fondos que necesitaremos para llevar a cabo
nuestra idea de negocio.
Según Finch (2002), el volumen necesario de información
financiera depende de:
- El tamaño y complejidad del negocio que se trata de
describir. Una empresa grande y compleja que necesita una fuerte
inversión va a tener que aportar muchos detalles, porque
los socios y financieros pedirán verlos.
- Quien sea la audiencia del plan de empresa. Por ejemplo, suele
exigir más detalles una financiera que un organismo público
que otorga una subvención.
Por lo tanto, el estudio económico financiero es el punto
clave en cualquier proyecto empresarial, tanto para los promotores
que van a llevar a la práctica el proyecto y quieren saber
si será viable, como para otros usuarios (posibles socios,
inversores, entidades financieras o administraciones públicas),
que fundamentarán su decisión de apoyar nuestro proyecto
o no en el resultado de este estudio. Así que deberemos poner
mucho cuidado al elaborarlo, partiendo de que debe ser sencillo,
claro, completo y bien estructurado.
14.1. Inversiones iniciales
El objetivo de este apartado consiste en el cálculo y determinación
de todos los fondos o inversiones en activo fijo (inmovilizado)
y activo circulante para la puesta en marcha de la nueva empresa.
Dicho en otras palabras, el propósito de este estado inicial
es determinar las necesidades económicas iniciales que debe
afrontar el proyecto empresarial.
14.1.1. Activo fijo
Comprende todas las inversiones en activo fijo, elementos patrimoniales
(por ejemplo, inmuebles o mobiliario) que van a permanecer más
de un ejercicio económico en la empresa. Son inversiones
a largo plazo que se van recuperando gradualmente por medio de la
amortización y deben de ser financiadas con capitales permanentes:
recursos propios o exigible a largo plazo.
En el comienzo de la actividad empresarial estas inversiones suelen
ser muy elevadas, de ahí que tengan que estar muy meditadas,
pues un error en su planificación puede condicionar el desarrollo
futuro de la empresa. En las empresas industriales las inversiones
en activo fijo son la base e importan grandes sumas, mientras que
las empresas comerciales o de servicios suelen requerir de una inversión
más modesta en inmovilizado.
La inversión en activo fijo se suele dividir en los siguientes
conceptos:
- Gastos de establecimiento: gastos de constitución
(permisos, licencias de actividades, alta en la Seguridad Social),
formalización de prestamos, asesoramiento y promoción
publicitaria de la compañía.
- Inmovilizado material: terrenos, edificios, instalaciones
(electricidad, gas, fontanería, red de datos, etc.), maquinaria,
utillaje, mobiliario, equipos informáticos y elementos
de transporte.
- Inmovilizado inmaterial: compuesto por todos los elementos
que tengan carácter intangible, como son los gastos de
I+D, propiedad industrial, patentes, marcas, derechos de traspaso,
aplicaciones informáticas, etc.
- Inmovilizado financiero: participaciones en empresas
del grupo, depósitos y fianzas a largo plazo.
Para ser utilizado más tarde en la elaboración de
las cuentas anuales provisionales, cabe desarrollar, adicionalmente,
los cuadros de amortización contable de las diferentes
categorías de inmovilizado (mediante la división del
importe correspondiente a cada uno de los elementos de inmovilizado
por la vida útil prevista para dicho elemento).
14.1.2. Activo circulante
Son inversiones complementarias o derivadas de las inversiones
de activo fijo. Su periodo de permanencia en la empresa es inferior
al año, debiendo financiarse en parte con deudas a largo
plazo y en parte con deudas a corto plazo, están relacionadas
con el ciclo de explotación de la empresa (dinero-mercancías-dinero).
Según Almoguera (2003), el activo circulante comprende los
siguientes conceptos:
- Existencias (stocks): materias primas, materias auxiliares,
productos semiterminados, productos terminados, envases y embalajes.
- Cuentas a cobrar: inversiones realizadas para financiar
las ventas a clientes que no pagan al contado.
- Cuentas a pagar: se refiere a la financiación
de proveedores y acreedores.
- Tesorería: es el dinero disponible en caja o
bancos para el desarrollo de la actividad.
CONCEPTO |
INVERSION |
Gastos de establecimiento:
Inmmovilizado material:
Inmovilizado inmaterial:
Inmovilizado financiero: |
|
TOTAL ACTIVO FIJO |
|
Existencias - Inventario
Cuentas a cobrar
Cuentas a pagar
Tesorería |
|
TOTAL ACTIVO CIRCULANTE |
|
INVERSIÓN TOTAL INICIAL |
|
Tabla 5. Plan de inversión
inicial
Un plan de inversiones detallado, justificado y con sentido común
es una buena garantía, no sólo de obtener financiación,
sino de garantizar el futuro de la empresa. Hay que tener en cuenta
que no todo el capital inicial aportado se puede dedicar a las inversiones
iniciales. Habrá que mantener una parte para financiar a
los clientes que tardarán en pagar y para afrontar los pagos
cotidianos hasta que el negocio empiece a generar dinero.
14.2. Financiación
Después de fijar las inversiones necesarias para el comienzo
de la actividad, debemos pensar cómo las vamos a financiar.
En una empresa las fórmulas de financiación básicas
son dos:
- Recursos propios: proviene de las fuentes propias de
la empresa, normalmente se refiere al capital que aportan los
socios.
- Recursos ajenos: se refiere a la financiación
externa de la empresa, ya sea bancaria o no bancaria (proveedores,
acreedores, leasing, etc.). Normalmente, se organizan en torno
a deudas a corto y largo plazo.
En el análisis de la financiación debemos incluir
además, dentro del apartado de recursos o fondos propios,
las subvenciones consideradas como fondos aportados por organizaciones
ajenos a la empresa y que no exigen devolución (Almoguera,
2003).
CONCEPTO |
CANTIDAD |
Recursos propios
Capital social:
Subvenciones recibidas:
Recursos ajenos
Deudas a corto plazo (créditos):
Deudas a largo plazo (préstamos): |
|
| TOTAL RECURSOS FINANCIEROS |
|
Tabla 6. Plan de financiación
inicial
14.3. Balance general
El balance general es como una foto instantánea del negocio
que indica de donde viene el dinero (pasivo) y cómo está
siendo usado (activo). Por ello, es necesario realizar el estudio
de la inversión y la financiación inicial antes de
calcular el balance.
Figura 2. Balance financiero
Podemos hablar de equilibrio financiero, si los recursos
permanentes (recursos propios más deudas a largo plazo) son
suficientes para financiar las inversiones (activo fijo) y una parte
variable del activo circulante.
Dentro del balance resulta interesante señalar el fondo
de maniobra (también llamado fondo de rotación)
que se define como la parte del activo circulante que se financia
por recursos permanentes.
Figura 3. Fondo de maniobra.
Para que exista equilibrio financiero, el fondo de maniobra tiene
que ser mayor de cero. Si fuese menor de cero entonces nos encontraríamos
en una de las siguientes situaciones:
- Suspensión de pagos: la empresa tiene
problemas de liquidez.
- Quiebra: la empresa no puede hacer frente a las deudas.
En conclusión, los activos del negocio deben quedar totalmente
financiados por los recursos propios y ajenos. Si no cuadra, habrá
que volver a empezar y averiguar qué pasó con el dinero.
Por otra lado, si el emprendedor no tiene una formación contable,
se recomienda pedir el asesoramiento de un profesional.
14.4. Previsión de
tesorería
Para una nueva empresa es fundamental disponer de dinero en efectivo
para realizar su actividad. El instrumento para gestionar el dinero
de la empresa es la previsión de tesorería, ya que
nos muestra cuál será la liquidez y las necesidades
de financiación a corto plazo de la empresa, en función
de las diferencias previstas de cobros y pagos.
Según Almoguera (2003), el cálculo del estado de
tesorería permite optimizar la dimensión del proyecto
conociendo la demanda de fondos en todo el horizonte temporal del
mismo, es decir, cuánto dinero hace falta y cuándo
va a ser necesario.
En este documento hay que describir con todo detalle y precisión
los cobros y los pagos que se van a realizar mes a mes en la empresa.
Por ello, antes de continuar con su elaboración, es preciso
incidir en la diferencia entre ingreso y cobro y entre gasto y pago.
El ingreso se genera cuando se produce la venta (criterio del devengo)
y el cobro cuando se recibe la liquidez derivada de esa venta. Por
ejemplo, la empresa puede realizar sus ventas en el primer mes de
actividad, pero puede que no cobre el dinero hasta tres o seis meses
después. También se puede dar el caso que contabilicemos
un ingreso y que el cobro no se produzca jamás: por ejemplo,
cuando el cliente es moroso y deja de pagar. Y viceversa, podemos
cobrar un dinero que no es un ingreso: cuando un cliente nos paga
una factura con IVA, aunque recibimos liquidez, no podemos considerar
la parte del impuesto como un ingreso propio (puesto que es para
Hacienda).
El mismo análisis puede aplicarse a la diferencia entre
gasto y pago. El gasto se produce cuando se genera la obligación
(con un proveedor, con Hacienda, etc). El pago se genera cuando
se produce la salida de caja. Por ejemplo, si compramos un ordenador
en febrero, pero acordamos pagarlo en marzo, en la previsión
de tesorería el pago se anotará en marzo, aunque el
gasto se devengue en febrero.
Por ultimo, es recomendable ajustar los periodos de cobro a clientes
con pagos a proveedores para evitar así desfases de tesorería
y falta de liquidez.
A continuación, proponemos un modelo de previsión
de tesorería (mes a mes):
| CONCEPTO |
PERÍODO |
| 1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
11 |
12 |
| A. SALDO INICIAL |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Cobros:
- Ventas
- Desinversiones
- Capital
- Subvenciones
- Préstamos
- Otros
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| B. TOTAL COBROS |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Pagos:
- Proveedores
- Inversores
- Arrendamientos
- Reparaciones y conservación
- Servicios profesionales
- Transportes
- Servicios bancarios
- Publicidad y promoción
- Suministros
- Tributos
- Salarios
- Seguridad Social
- Gastos financieros
- Inversiones
- Amortización de deudas
- Otros
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| C. TOTAL PAGOS |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| D. SALDO NETO (B-C) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| E. SALDO FINAL (A+D) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tabla 7. Previsión
de tesorería
La previsión de tesorería va a ser el documento
que convenza a bancos y prestamistas de que la empresa va a poder,
no sólo, hacer frente a sus pagos mensuales, sino también
al pago de intereses por el capital prestado. Por tanto, este es
el documento que el emprendedor debería colgar en la cabecera
de su cama, pues un descuido en este punto puede llevarse por delante
todo el proyecto (Linares, 2003).
14.5. La cuenta
de pérdidas y ganancias
En teoría la cuenta de pérdidas y ganancias (CPG)
es muy sencilla e intuitiva, y recoge los resultados de explotación
de la empresa. Hay que sumar las rentas del ejercicio y luego restarles
los costes y gastos para deducir el beneficio neto (o la pérdida).
Además, el análisis de la CPG permite conocer cómo
y dónde se ha generado el beneficio.
En primer lugar, se debe elaborar una relación exhaustiva
de los gastos fijos del negocio, que son independientes del volumen
de actividad (alquiler, parte fija de suministros, cuotas de la
seguridad social, sueldos). A continuación se determinan
los gastos variables, estrechamente ligados a la actividad (por
ejemplo, materiales de fabricación del producto, en los que
la cantidad será mayor cuanto mayor sea la producción).
Es aconsejable que una empresa joven se cargue lo menos posible
con gastos fijos y opte por una estructura de costes variables en
función del volumen del negocio.
Una vez determinados los gastos del negocio, debemos considerar
la previsión de ingresos (ingresos por ventas o cifra de
negocios), a la que se unirán otros eventuales productos
de la explotación (ingresos financieros, subvenciones, otros
ingresos).
Debemos utilizar el formato que consideremos más conveniente
para nuestra actividad, ya que no existe un modelo único.
A continuación se propone un modelo CPG o también
denominada cuenta de resultados provisional.
| CONCEPTO |
PERÍODO |
| Año 1 |
Año 2 |
Año 3 |
Ingresos
- Ventas
- Subvenciones
- Ingresos financieros
- Otros ingresos de explotación
|
|
|
|
| A. TOTAL INGRESOS |
|
|
|
Gastos:
1.Compras
- Mercaderías
- Materias primas
- Variación en existencias
2. Servicios
- Gastos en I+D
- Arrendamientos
- Reparaciones y conservación
- Servicios de profesionales independientes
- Transportes
- Primas de seguros
- Servicios bancarios
- Publicidad, promoción y RRPP
- Suministros
- Otros servicios
3.Tributos
- Impuestos, contribuciones y tasas (excepto Impuesto de
Sociedades o sobre el beneficio)
- Ajustes IVA
4.Gastos de personal
- Sueldos
- Seguridad Social a cargo de la empresa
5.Gastos financieros
- Intereses
- Descuentos sobre ventas
- Otros gastos financieros
6.Dotaciones para amortización
- De gastos de establecimiento
- Del inmovilizado
|
|
|
|
| B. TOTAL DE GASTOS |
|
|
|
| C. MARGEN BRUTO |
|
|
|
| D. RESULTADOS ANTES DE IMPUESTOS (A-B) |
|
|
|
| E. IMPUESTO DE SOCIEDADES (O SOBRE EL BENEFICIO) |
|
|
|
| F. RESULTADO (D-E) |
|
|
|
Tabla 8. Cuenta de perdidas
y ganancias
15. EVALUACIÓN DEL PLAN
Una vez escrito el plan de empresa, debe evaluarse críticamente
para asegurar que es realista y alcanzable. En un primer momento,
el promotor o equipo de promotores tienen que realizar una lectura
crítica que permita subsanar cualquier posible error. Después,
el plan debe ser evaluado por una persona externa al proyecto empresarial
que comprenda el tipo de negocio y cuyo juicio sea fiable.
Para evaluar la eficacia del plan se deben contestar las siguientes
preguntas:
- ¿Son alcanzables los objetivos propuestos?.
- ¿Son suficientes las acciones planificadas para lograr
estos objetivos?
- ¿Cuentan los promotores del proyecto con la experiencia
y conocimientos necesarios?.
- ¿Tenemos suficiente información sobre los clientes
y la competencia?.
- ¿Cuál es el valor añadido de la futura empresa
y cómo se diferencia de la empresas que actualmente están
operando en el mercado?.
- ¿Resulta realista esperar que el negocio crecerá
y será rentable?.
- ¿Han sido considerado los principales riesgos?.
16. BIBLIOGRAFÍA
Almoguera, J.A. (2003). Cómo hacer un plan de negocios.
Madrid: HF.
Ballesteros, B., Guillamón, J.R., Manzano, N., Moriano,
J.A., y Palací, F.J. (2001). Técnica de inserción
laboral: guía universitaria para la búsqueda de empleo.
Madrid: UNED.
Bygrave, W. (1993). Theory building in the entrepreneurial paradigm.
Journal of Business Venturing, 8(3), 255-280.
Castillo, A.H. (1999). Estado del arte en la enseñanza
del emprendimiento, [en línea]. Chile: Intec.
Córdoba, J.L. y Torres, J.M. (1995). Teoría y
aplicaciones del marketing. Bilbao: Deusto.
Finch, B. (2002). Cómo desarrollar un plan de negocios.
Barcelona: Gedisa.
Herrero, S. (2002). Cómo crear una empresa. Madrid:
Boletín Oficial del Estado.
Nueno, P. (2001). Emprendiendo. El arte de crear empresas y
sus artistas. Bilbao: Deusto.
Sahlman, W.A. (1999). Cómo confeccionar un excelente plan
de negocio. En Creando empresa: la iniciativa emprendedora (pp.31-61).
Bilbao: Deusto. |