Capítulo VII
ESTRÉS LABORAL
Guillermo Varela Arjona, Jose Mª Salinero Aroca, Cándida
Sevilla Solano, Francisco Javier Lemus Gallego y Cristina de las
Heras Gómez
1. INTRODUCCIÓN
El presente módulo se presenta con la intención de
tener un amplio panorama del estrés, las causas que lo provocan,
las consecuencias que ocasionan, y las distintas maneras de salir
adelante.
El estrés es un problema de actualidad el cual es necesario
conocer y tratar de no involucrase tanto en él, ya que es
uno de los principales factores negativos que hace tener una vida
con angustias.
En el mundo laboral, la responsabilidad, la toma de decisiones,
la insatisfacción derivada de las condiciones o de la organización
del trabajo, la «carga psíquica» en suma, pueden
constituir fuentes de estrés, con lo que aprender a identificar
los signos de estrés y aprender a prevenirlos se convierte
en una tarea cada vez más importante en el desarrollo de
nuestra vida profesional.
1.1. Objetivos
- Saber un poco más sobre la historia de este fenómeno
que se vive en los seres humanos de nuestros tiempos.
- Reconocer cuales son las fuentes principales del estrés.
- Reconocer cuales pueden ser las situaciones estresantes así
como los estresores más comunes en la actualidad.
- Conocer los efectos que provoca el estrés.
- Aprender formas para prevenir y afrontar situaciones de estrés
- Manejar las habilidades sociales para saber transmitir su estado
de ánimo.
2. ¿QUÉ ES EL
ESTRÉS?
Una de las situaciones en el hombre moderno es el estrés.
En los países desarrollados lo padece más de la mitad
de la población. Nos encontramos en la era del estrés.
Los orígenes de esta noción son antiguos: Hipócrates,
subrayó la existencia de una «vis medicatix naturae»,
un poder curativo de la naturaleza, es decir la puesta en marcha
de mecanismos fisiológicos, con el fin de defendernos de
las agresiones externas. Pero no es hasta el siglo XIX, cuando se
producen las primeras investigaciones sobre el estrés (Bernard,
Haldane y Hans Selye), éste último definió
los síntomas característicos y lo denominó
«Síndrome General de Adaptación».
El término estrés como tal ha sido tomado de la física,
donde hace referencia a una fuerza o peso que produce diferentes
grados de tensión o deformación en distintos materiales.
Cuando Selye en 1926 introdujo el término estrés en
las ciencias de la salud, le otorgó un significado algo diferente.
En este caso el término estrés no hace referencia
al estímulo (peso o carga), sino a la respuesta del organismo
a este, Selye utiliza el término de estrés para describir
la suma de cambios inespecíficos del organismo en repuesta
a un estímulo o situación estimular. Parece que este
cambio de denominar estrés como una respuesta en lugar de
un estímulo (peso o carga) que es como provenía de
la física, se debía a su mal conocimiento del inglés.
Pero, ¿qué es el estrés?.
Es la respuesta del organismo a un estado de tensión excesiva
y permanente que se prolonga más allá de las propias
fuerzas, es decir, lo que le ocurre al «estresado» es
que se sitúa en unas condiciones de vida que le llevan continuamente
al borde del agotamiento, una acumulación de sobreesfuerzo
constante, una tensión emocional y/o intelectual fuerte,
sin tiempo para nada.
Mc Grath (1970) lo define como: «El estrés es un desequilibrio
sustancial (percibido) entre la demanda y la capacidad de respuesta
(del individuo) bajo condiciones en la que el fracaso, ante esta
demanda, posee importantes consecuencias (percibidas)».
Otras autores, basan su definición de estrés en la
interacción, citamos a Lazarus y Folkman (1984), en sus trabajos
llegan a la conclusión, que el estrés psicológico
es la consecuencia del desequilibrio que se da entre las demandas
del ambiente y los recursos que tiene el sujeto para satisfacerlas.
Para que aparezca el estrés siguiendo a Lazarus y Folkman
hay que tener en cuenta dos cuestiones claves la valoración
de la situación y el afrontamiento que el individuo hace
de ellas. La evaluación, es el proceso por el que el
individuo valora las situaciones dependiendo de sus habilidades
y las experiencias sobre el acontecimiento. El afrontamiento, son
los esfuerzos tanto cognitivos como conductuales que tiene que realizar
una persona para enfrentarse a los acontecimientos externos e internos
de forma continua.
El estrés es la respuesta que engloba aspectos cognitivos
y fisiológicos caracterizado por un alto grado de activación
del Sistema Nervioso Autónomo y aspectos motores que suelen
implicar comportamientos poco ajustados y escasamente adaptativos.
- Respuestas del sistema cognitivo: pensamientos y sentimientos
de preocupación, miedo, inseguridad,... es decir, una serie
de pensamientos recurrentes que llevan al individuo a un estado
de alerta, desasosiego, tensión, falta de concentración,
piensan que los demás intuyen sus problemas.
- Respuestas del sistema fisiológico: palpitaciones,
taquicardia, sequedad de boca, dificultad para tragar, escalofríos,
tiritones, sudoración, tensión muscular, respiración
agitada y ahogos, molestias de estómago, mareos,
Presentamos en el anexo I un tipo de relajación de Jacobson.
- Respuestas del sistema motor: dificultad de expresión
verbal, bloqueos o tartamudez, movimientos torpes, respuestas
de huida o de evitación, aumento de la conducta de fumar,
comer y beber, llanto, movimientos repetitivos de pies y/o manos
y conductas poco ajustadas observables por otros.
Cada uno de nosotros manifestamos ante una situación amenazante
unas respuestas de estrés, no tienen porque darse los tres
sistemas de respuesta anteriormente citados, pueden manifestarse
uno o dos con más intensidad y el otro débilmente,
o bien solo uno con alta intensidad o bien los tres con media, moderada
o alta intensidad. Cada uno de nosotros, poseemos un perfil característico
de ansiedad y conociendo cuales son nuestras respuestas podemos
empezar a reducir el estrés con las estrategias que más
adelante estudiaremos.
En cualquier caso debemos aclarar una cosa; la respuesta al estrés
no es algo malo en sí misma, sino al contrario, facilita
el disponer de más recursos para hacer frente a situaciones
que se suponen excepcionales. Eso si, dado que se activan una gran
cantidad de recursos extraordinarios, supone un desgaste importante
para el organismo. Si este es episódico no habrá ningún
problema, pues el organismo tiene capacidad para recuperarse entre
cada respuesta al estrés. Pero si estas respuestas de estrés
se repiten con excesiva frecuencia, intensidad o duración
, quizás el organismo no pueda recuperarse y se produzca
la aparición de problemas conocidos como trastornos asociados
al estrés de los que luego hablaremos.
3. ESTRÉS LABORAL
Y BURNOUT
El estrés laboral es uno de los temas que actualmente más
se está investigando ya que puede afectar a la actividad
y rendimiento en el trabajo de cualquier profesional, y también
a la vida personal.
El estrés laboral es el resultado de la percepción
del trabajador de que las demandas de su actividad profesional superan
sus propias capacidades, esta percepción puede ser debida
a factores objetivos y subjetivos.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se refiere
al estrés laboral como: «Enfermedad peligrosa para las
economías industrializadoras y en vías de desarrollo.
Perjudicando a la producción, al afectar a la salud física
y mental de los trabajadores».
La OIT sostiene que las empresas que ayuden a sus empleados a hacer
frente al estrés y reorganicen con cuidado el ambiente laboral
en todo sus ámbitos, tienen más posibilidades de lograr
ventajas competitivas.
Los gastos y pérdidas derivadas por el costo del estrés
aumentan año a año, determinados por los índices
de ausentismo, baja productividad, accidentes profesionales, baja
motivación y lo que es más importante la incidencia
sobre la salud mental y física de los individuos.
3.1. Síndrome del Burnout
EL Síndrome de Burnout o síndrome de "estar
quemado" es una alteración que aparece en el trabajador
como consecuencia de su relación con el medio laboral. Fue
descrito por primera vez por Freudenberger en 1974 , aunque fueron
Malach y Jackson en 1986 quienes definieron el concepto de una manera
más clara. Se produce fundamentalmente en profesiones cuyo
trabajo es atención directa a personas o bien asistencial.
El Síndrome del Burnout se caracteriza por:
- Agotamiento emocional: un desgaste profesional que lleva
al trabajador a un agotamiento psíquico y fisiológico.
Aparece una pérdida de energía, fatiga a nivel físico
y psiquico. El agotamiento emocional se produce al tener que realizar
unas funciones laborales diariamente y permanentemente con personas
que hay que atender como objetos de trabajo.
- Despersonalización: se manifiesta en actitudes
negativas en relación con los usuarios/clientes, se da
un incremento de la irritabilidad, y pérdida de motivación.Por
el endurecimiento de las relaciones puede llegar a la deshumanización
en el trato.
- Falta de realización personal: disminución
de la autoestima personal, frustración de expectativas
y manifestaciones de estrés a nivel fisiológico,
cognitivo y comportamiento.
Como ya se ha dicho anteriormente, el síndrome del Burnout
es un tipo de estrés especifíco que surge de la relación
de la persona con el medio laboral, las consecuencias que provocan
en las personas es muy similar a las manifestaciones de estrés
en los tres niveles de respuesta. Aparece de manera progresiva como
consecuencia del esfuerzo de adaptación inadecuada del trabajador
a la realidad que le supera. La cantidad de trabajo, su dificultad
y la gravedad de los problemas que debe ir superando marcan la evolución.
4. FUENTES DE ESTRÉS
Antes de empezar con este punto vamos a intentar decir todas las
situaciones que creemos que provocan estrés.
El estrés es algo que resulta imposible evitar, incluso
las personas incrementan con frecuencia su propio estrés
de modo innecesario. La diferencia entre las exigencias que las
personas se plantean a sí mismas o perciben de los otros,
así como los recursos disponibles para satisfacer esas demandas,
puede constituir una amenaza o fuente de estrés.
Existen muchas fuentes de estrés o estresores que las podemos
clasificar del siguiente modo:
- Sucesos vitales intensos y extraordinarios: aparece cuando
se producen situaciones de cambio como separación matrimonial,
despidos de trabajo, muerte de familiares próximos, etc.
- Sucesos diarios estresantes de pequeña intensidad:
según algunos autores este tipo de sucesos pueden provocar
efectos psicológicos y biológicos más importantes
que los que puedan generar acontecimientos más drásticos
como la muerte de un familiar próximo.
- Sucesos de tensión crónica mantenida:
son aquellas situaciones capaces de generar estrés mantenido
durante períodos de tiempo más o menos largos. El
estrés que supone tener un hijo que tiene problemas cada
día a consecuencia de una enfermedad, drogadicción,
etc. Estos estresores son de una elevada intensidad, similares
a los acontecimientos vitales, y por tanto su presencia es repetida
y duradera, asimilándose en este caso a los sucesos diarios
estresores. Esta combinación de intensidad y duración
elevadas hace que los efectos de estos sucesos sean los más
importantes.
4.1. Fuentes de estrés
laboral
- Estresores del ambiente físico: entre los que se encuentran:
- La iluminación: no es lo mismo trabajar en
turno nocturno que en el diurno.
- El ruido: trabajar con alarmas continuamente, puede
afectar no sólo al oído, sino al desempeño
del trabajo: satisfacción, productividad, etc.
- Ambientes contaminados: la percepción de los
riesgos, puede producir mayor ansiedad en el profesional,
repercutiendo en el rendimiento y en el bienestar psicológico.
- La temperatura: a veces trabajar en un ambiente caluroso
genera un tremendo disconfort.
- Peso: en los profesionales que han de trabajar en
almacenes cargando y descargando mercancía, el cansancio
puede duplicarse.
- Estresores de la tarea: La generación de estrés
varia de unas personas a otras, ya que las características
de cada tarea y de lo que genera en los profesionales va en función
de lo que gusta o no hacer. Cuando la tarea se adecua a las expectativas
y a la capacidad del profesional, contribuye al bienestar psicológico
y supone una importante motivación. Entre estos estresores
se encuentran:
- La carga mental de trabajo: es el grado de movilización
de energía y capacidad mental que el profesional pone
en juego para desempeñar la tarea.
- El control sobre la tarea: ocurre cuando no se controla
la tarea, es decir, cuando las actividades a realizar no se
adecuan a nuestros conocimientos.
- Estresores de la organización: Los estresores
más importantes que aparecen en la organización
son los siguientes:
- Conflicto y ambigüedad del Rol: ocurre cuando
hay diferencias entre lo que espera el profesional y la realidad
de lo que le exige la organización. Puede haber conflictos
como por ejemplo recibir ordenes contradictorias de un responsable
o cuando los deseos y metas no se corresponden con lo que
realmente estamos haciendo. Cuando no se tiene claro lo que
se tiene que hacer, los objetivos del trabajo y la responsabilidad
inherente que conlleva, nos puede estresar de forma importante.
- La jornada de trabajo excesiva: produce desgaste
físico y mental e impide al profesional hacer frente
a las situaciones estresantes. Por ejemplo una jornada nocturna
puede ser más larga que una de mañana o tarde
y por tanto al final de la jornada, el profesional se encontrará
más agotado y su capacidad física y mental puede
verse disminuida.
- Las relaciones interpersonales: pueden llegar a convertirse
en una fuente de estrés. Piénsese en un profesional
desequilibrado emocionalmente que hace la vida imposible a
todos sus compañeros. Es una fuente continua de estrés.
Por el contrario, cuando existe buena comunicación
interpersonal y cuando se percibe apoyo social y de la organización,
se amortiguan los efectos negativos del estrés laboral
sobre nuestra salud.
- Promoción y desarrollo profesional: si las
aspiraciones profesionales no se corresponden con la realidad
por falta de valoración de méritos, se puede
generar una profunda frustración apareciendo el estrés.
También influyen los tiempos de descanso, las relaciones
interpersonales, sentirse observado-criticado por los compañeros,
las dificultades de comunicación y las escasas posibilidades
de promoción. Estos factores también pueden generar
estrés laboral.
Presentamos a continuación dos registros de las posibles
situaciones de estrés que cada uno tenga en su trabajo o
bien como análisis de prevención del estrés
ante la situación de organización y planificación
laboral.
Escala de estrés. El objetivo es identificar el estrés
de cada participante, para que empiecen a identificar cuales pueden
ser posibles fuentes de estrés.
Completa el registro nº 1:
Fuentes de estrés del alumno
|
| Fuentes de
estrés laboral |
Con qué frecuencia
semanal se produce (5-4-3-2-1) |
¿Qué pienso
cuando estoy en la situación de estrés? |
¿Qué sentimientos
me provocan? |
¿Qué suelo
hacer? |
|
|
|
|
|
Completa el registro nº 2:
Elija una fuente de estrés que enumeró en el registro
nº 1. Escriba, al menos, dos guiones para cada una de las fases
de afrontamiento de las fuentes de estrés. Trate de que los
guiones reduzcan las emociones perturbadoras, provoque emociones
positivas y que le ponga en posición de controlar la situación
estresante.
| En los momentos previos a la situación |
|
| Cuando está en plena situación de estrés |
|
| Cuando ya ha pasado la situación de estrés |
|
Si los resultado han sido positivos |
|
Si los resultados han sido negativos |
|
5. IDENTIFICACIÓN
DEL ESTRÉS: SIGNOS Y SÍNTOMAS
La acumulación del estrés suele dar como resultado
distintas reacciones en la persona. La cantidad de estrés
necesario antes de que éstas se manifiesten, varía
dependiendo de distintos factores relacionados con la personalidad
(inseguridad, perfeccionismo), hereditarios, hábitos y mecanismos
de defensa. A continuación se exponen los signos y síntomas
asociados al estrés profesional.
Psicosomáticos:
- Fatiga crónica.
- Alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas
).
- Úlcera gástrica y otras alteraciones gastrointestinales
(náuseas, vómitos, diarrea, ataques de colitis).
- Desórdenes alimentarios.
- Pérdida de peso.
- Taquicardia, palpitaciones, hipertensión.
- Cefaleas frecuentes.
- Problemas de alergia y dermatitis.
- Dolores musculares (espalda, cuello, hombros).
- Desarreglos menstruales.
Emocionales:
- Incapacidad para concentrase, falta de memoria, olvidos y desorganización.
- Irritabilidad, recelos, críticas a los demás.
- Distanciamiento afectivo, retraimiento.
- Baja autoestima, sentimientos de desilusión, engaño
y deseos de abandonar el trabajo.
- Depresión e ideas de suicidio.
- Autocrítica, sentimientos de culpa y autosacrificio:
Trabajar más para ponerse al día.
Conductuales:
- Absentismo laboral: periodos de baja por enfermedad.
- Aumento de conducta violenta como explosiones de ira, agresividad
y respuestas desproporcionadas a los estímulos externos.
- Abuso de sustancias como café, tabaco, alcohol, tranquilizantes
y sedantes.
- Abandono personal.
- Pasividad ante las exigencias de los demás.
- Imposibilidad para relajarse.
- Caminatas sin rumbo.
Defensivos:
- Negación de las emociones.
- Esfuerzo de contener sus sentimientos.
- Ironía, racionalización.
- Atención selectiva respecto a los pacientes?
- Desplazamiento de los afectos.
5.1. Los efectos del estrés
El estrés laboral también va a repercutir sobre la
vida personal y sobre el rendimiento y la calidad del trabajo. Cuando
el trabajador vuelve a casa después de su jornada laboral
lleva consigo toda la tensión acumulada y todo ello repercute
en su familia. Esa persona se quejará continuamente de su
trabajo y dirigirá su insatisfacción, lamentos y agresividad
en el cónyuge, apareciendo el riesgo de crisis y ruptura
del matrimonio.
El individuo afectado por el estrés profesional es incapaz
de desarrollar su rol familiar, disminuye su atención y dedicación
hacia su familia alegando que es una forma de protección
hacia ellos, aunque realmente es porque no quiere revivir los problemas
del trabajo. El efecto de reprimir sus sentimientos modificará
su personalidad en sentido negativo, tanto para sí mismo
como para la relación con los demás, sufriendo una
falta de comunicación a todos los niveles.
Respecto al trabajo, el resultado más evidente será
una disminución del rendimiento, menor motivación,
mayor frustración e insatisfacción y desilusión,
predominando una actitud pasota y de no participación.
6. PREVENCIÓN
Y RECOMENDACIONES
La prevención del estrés es bastante importante y
decisiva. Se le puede hacer frente más fácilmente
en las fases iniciales que cuando ya esté establecido en
la persona.
Muchas veces son los demás los que se dan cuenta de los
cambios y actitudes en una persona estresada. Los que nos rodean
son los que nos pueden verificar el diagnóstico precoz del
estrés, y por lo tanto los profesionales del equipo deben
ser conscientes de lo que representan.
En algún momento en nuestra vida profesional puede aparecer
el estrés, y esto supone un riesgo para nosotros, lo importante
es su conocimiento, asumir nuestras limitaciones y pedir ayuda cuando
nos sintamos desbordados.
7. ¿QUÉ
DEBEMOS HACER CUANDO NOS SENTIMOS ESTRESADOS?
- Detenerse y hacer unas cuantas respiraciones profundas.
- Admitir que nos sentimos desbordados. El reconocimiento de nuestros
sentimientos es un paso importante para enfrentarnos a ellos.
- Mantener un sentido de la perspectiva. Si hemos vivido esta
situación anteriormente y hemos sobrevivido, esta vez también.
- Hacer una lista mental de las tareas a realizar y colocarlas
en orden de prioridad, teniendo en cuenta las más urgentes.
- Completar una tarea cada vez, intentando pensar únicamente
en la que estamos realizando en ese momento, pensar en todo lo
demás roba tiempo y energía que necesitaremos para
la tarea que tenemos entre manos. Si surge una nueva, la colocaremos
por orden de prioridad. Un signo de profesionalidad es la flexibilidad.
- Planificar con antelación para ahorrar tiempo. No hay
que subestimar el valor de tomar rutinariamente ciertas precauciones.
Hay que comprobar nuestros recursos para utilizarlos con eficiencia.
- Pedir ayuda a los compañeros o al jefe. Hay que admitir
que muchas veces no podemos hacer las cosas solos. Tenemos que
aprender a pedir ayuda.
8. CONSEJOS
ÚTILES PARA LA VIDA PROFESIONAL
8.1. Técnicas
cognitivas
Las técnicas cognitivas de reducción de estrés
son más eficaces en sujetos cuyo perfil de respuesta es predominantemente
cognitiva.. Este tipo de técnicas persiguen modificar las
evaluaciones erróneas o negativas respecto a las demandas
o de los propios recursos del sujeto para afrontarlas, además
de facilitar la reestructuración de los esquemas cognitivos.
Algunos hábitos o pensamientos distorsionados son bastante
comunes y podemos identificarlos para así poder modificarlos.
Vamos a presentar los más representativos para identificarlos
y hacerles frente:
- Inferencia arbitraria:establecer conclusiones o convencerse
de causas que han motivado el comportamiento de otras personas,
sin tener datos o información suficiente de esa situación:
«No he conseguido el puesto que pedí, seguro que
alguien está tratando de hundirme y me quieren despedir».
- Adivinación de pensamiento: adivinar o inventar
las causas por las que la otra persona se ha comportado de una
manera determinada, sin datos suficientes, sin fundamento.«Si
digo algo en la reunión van a pensar que sólo digo
tonterías y me van a rechazar ...».
- Sobregeneralización:sacar conclusiones
sobre la capacidad o valía de una persona, casi siempre
de uno mismo, a partir de datos vagos y poco exactos. A partir
de ciertas conductas o hábitos de comportamiento establecemos
un juicio global de una persona o de uno mismo, por ejemplo: «no
he sido capaz de contestarle a su critica, soy un perfecto inútil»
.
- Magnificación: exagerar el significado
de un acontecimiento negativo o de un error,lo que hace que parezca
todo peor de lo que es. «Jamás me perdonaran que no
haya estado en el día de la decisión de la empresa»,
«por haber llegado tarde no me tendrán en cuenta la
próxima vez»
- Minimización: contrario al anterior, disminuir
el significado de un acontecimiento positivo, de un acierto o
un logro personal. «Es verdad que solucione la apertura del
local, pero no sirvo para abrir el negocio».
- Imperativos: Las personas se establecen reglas
estrictas de comportamiento propias e incluso de otras personas.
Cuando alguien no se comporta de acuerdo a ellas puede generar
agresividad, por ejemplo: «siempre hay que ser puntual...»,
«Tengo que hacerlo todo bien para que gane dinero».
- Pensamientos absolutos: pensar en terminos de todo o
nada, blanco o negro, correcto o incorrecto.... este tipo de pensamiento
dicotómico donde no existen posibilidades de graduación,
sólo valores absolutos. Por ejemplo: «No has sido
capaz de solucionar todos lo papeles del negocio en esta semana,eso
es señal de que no sabes , eres un fracaso».
- Personalización:se atribuye la responsabilidad
de un suceso negativo a uno mismo, con independencia de los acontecimientos
que rodean al evento. Por ejemplo: «si no consigo 20 clientes
en una semana es que no valgo para nada».
- Razonamiento emocional: se considera que la forma en
que sentimos o las emociones que experimentamos, son la realidad
de lo que esta sucediendo.Por ejemplo: «si estoy sintiendo
miedo de emprender un negocio, debe ser peligroso».
Estos pensamientos o ideas irracionales pueden presentarse bajo
cuatro formas fundamentales de distorsión:
- Autodiálogo y autoafirmaciones terroríficas: «es
terrible ...», «será horroroso ...», «puede
ser catastrófico».
- Afirmaciones en términos de «debería ser...»,
«necesario que ...»
- Pensamientos de no aguantar, soportar o tolerar algo.
- Evaluación de la valía personal tomando como referentes
a otros, lo que conlleva la autocondena, y el autodesprecio.
Es fácil que las personas con estos tipos de pensamientos
perciban la realidad de forma distorsionada y ello les dificulte
cualquier tipo de objetivo o meta personal, produciéndose
una dificultad de adaptación al medio.
Para conseguir modificar la forma de interpretar la realidad o
pensar acerca de un acontecimiento vamos a presentar la técnica
de reorganización cognitiva, que consta de los
siguientes pasos:
- Descripción objetiva del suceso: Describir el
suceso de la forma más objetiva posible, destacando aspectos
como: cómo sucedió, quién estaba presente,
durante cuanto tiempo.
«Hoy víspera de fiesta en el supermercado del que
soy encargada de sala, me han tenido que ayudar a solucionar un
problema con un proveedor mientras yo estaba en caja mostrando como
se utiliza el cobro de tarjeta».
- Descripción de las respuestas emocionales y de los
comportamientos que han surgido de la interpretacioón de
ese suceso: Es una descripción de cómo te has
sentido y que comportamiento han aparecido durante el acontecimiento
e incluso después.
«estoy indignada», «me siento con rabia e ira»,
«no como nada desde el suceso de la tienda».
- Ideas irracionales que han aparecido:
«Tengo que trabajar más deprisa mañana»,
«Hoy no voy a ser aceptada por mis jefes, he fallado»,
«Tengo que hacer todo bien para ser aceptada y considerada
por las personas que me importan».
- Discusión de las ideas irracionales: este es
el punto más importante del proceso. El objetivo que nos
planteamos es ir analizando cada idea irracional, y sólo
de una en una ,para demostrarnos que son distorsionados y erroneos,
que nos impiden alcazar metas. Vamos a seguir los siguientes pasos
para ayudarnos.
Elegimos una idea irracional.
«Tengo que hacer todo bien para ser aceptada y considerada
por las personas que me importan
¿Qué razones hay que apoyen este pensamiento?, ¿Existe
algún soporte real de esa idea?.
No existe nada que me diga que es verdad.
¿Qué evidencias disponemos de la falsedad de esa idea?.
«Todos los días trabajo bien, atiendo a todos
los proveedores y realizo otras tareas, ademas no existe ninguna
ley universal que me diga que debo hacer todo bien».
«¿Porqué tengo que considerar a las demás
personas para evaluar mis actos?».
Posibles efectos de mis pensamientos.
En realidad pensar de esta manera, no me está ayudando a
vivir mejor, e incluso me está bloqueando la solución
de situaciones. Tan solo hablo conmigo misma, interpreto erróneamente
la realidad.
Si sigo pensando de esta manera voy a sufrir más ahogos
en el pecho, voy seguir sin comer y empeorando mi salud.
Sustitución de estos pensamientos por otros más racionales
o adaptativos:
Una vez detectados y analizados estos pensamientos tengo que utilizar
algunas estrategias que me permitan pensar mas racionalmente y adaptativamente.
- Autoafirmaciones o autoinstrucciones que generen cambios automáticos
ante esos pensamientos: «solo es un pensamiento, además
es estúpido», «no hay ninguna evidencia de que
sea verdad lo que estoy pensando», «cada vez lo hago
mejor...».
«voy consiguiendo más aciertos en mis situaciones
de afrontamiento».
- Centrarse en evaluar de forma más positiva la situación:
«que pasos he dado en esta situación que me ha permitido
tener éxito», «¿ qué cambios me ayudarán
a realizar lo que antes no me atrevía?.
- Exageración de estos pensamientos: «es verdad soy
inútil en el trabajo, en casa, cruzando la calle, cocinando,
como amigo, ...»
Para conseguir el éxito con esta técnica ha que entrenarse
en ella, en un principio sería mejor con lápiz y papel,
hasta que se domine.
| Idea irracional |
Situación |
Sentimiento |
Nivel de ansiedad
entre 1 y 10 |
Pensamiento alternativo |
| "Mi amigo no quiere quedar conmigo para tomar
café" |
|
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|
|
| "Mi jefe cree que no me esfuerzo" |
|
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|
| "Soy muy lento, debería trabajar más
rápido" |
|
|
|
|
Práctica 1: Vamos a analizar las siguientes ideas irracionales
intentando primero clasificarla y después modificarla.
- Establecer objetivos realistas.
- Intentar hacer más de lo que humanamente se puede
nos empujará más allá de nuestros límites
y creará un estrés innecesario. Debemos dejar atrás
objetivos idealistas y acercarnos al mundo real teniendo en cuenta
nuestra capacidad y limitaciones.
- Mantener una expectativa realista de las relaciones que
se tienen en el trabajo.
- No hay nadie perfecto, incluyéndose uno mismo.
Siempre hay riesgo de conflictos, hay que aceptar las faltas de
las otras personas y hay que ser más amable con uno mismo.
- Practicar la asertividad, aprender a decir «no».
Ésta es una de las cosas más difíciles, ya
que todo el mundo espera mucho de nosotros y nosotros intentamos
satisfacer las expectaciones de todos ellos. Decir no con educación
y con una buena razón, no tiene que hacernos sentir culpables,
ni hará que los demás se alejen de nosotros.
- Hacer pausas y tomar descansos regulares. Unos cuantos
minutos de relajación con una taza de café, pueden
hacer sentirnos mejor y dar fuerza para enfrentarnos al trabajo.
Tomarse un día libre o unas pequeñas vacaciones
extra pueden servir para regenerarnos. Todo el mundo tiene un
límite para la cantidad de estrés que puede tolerar
y no por eso nos tenemos que sentir culpables.
- Salir del aburrimiento y la rutina. Buscar nuevos desafíos
e intentar huir de la rutina siempre es útil. Hacer las
cosas de manera diferente proporciona una mayor libertad personal
y autonomía.
- Continuar con la formación. Para mantenerse al
día con los nuevos adelantos en nuestra profesión
podemos hacerlo por medio de cursos de formación continua,
congresos y revistas; así ganaremos en conocimientos y
los podremos aplicar a nuestra asistencia.
- Tomar las cosas con más distancia. Esto puede
ayudarnos mucho, sobretodo cuando nos implicamos en exceso con
ciertas tareas en nuestro trabajo. También es importante
no llevarse el trabajo a casa («dejar el uniforme en el lugar
de trabajo»).
- Establecer una «rutina de descompresión».
Poner un ejemplo.
- Participar en alguna actividad después de la jornada
laboral, tomarse una bebida en una cafetería, practicar
algo de ejercicio, incluso ir caminando hasta casa si fuese posible,
ayudará a olvidarse del trabajo y a relajarse, para no
descargar la tensión con la familia y los amigos.
- Conocerse a sí mismo.
- Analizar las propias reacciones y reflexionar sobre el
porqué de ellas es importante. El autoanálisis debe
ser constructivo, aprender de nuestros errores no significa una
autocondena sino un paso hacia el crecimiento personal. Es esencial
acentuar nuestros aspectos positivos, pensar de vez en cuando
en nuestros éxitos y gratificaciones personales que obtenemos
con nuestro trabajo, puede contrapesar las frustraciones y fracasos.
- Aprender a relajarse y a descansar: muchos síntomas
del estrés son psicosomáticos. Aprender a relajarse
físicamente y mentalmente puede ser de gran ayuda. Para
eliminar los síntomas no sólo es necesario la relajación
sino identificarlos y tratarlos.
- Hay muchas técnicas como la respiración abdominal,
el automasaje que puede contribuir a eliminar la tensión
muscular, y la relajación progresiva que puede favorecer
el sueño y disminuir los niveles de ansiedad.
Práctica 2: Relajación progresiva de Jacobson.
Ahora vamos a realizar una técnica de relajación
que nos será muy útil en momentos de tensión
excesiva, ansiedad, insomnio, depresión, fatiga y siempre
que queramos relajarnos. La relajación progresiva de Jacobson
está basada en la premisa de que las respuestas del organismo
a la ansiedad provocan pensamientos y actos que comportan tensión
muscular. La relajación muscular profunda reduce la tensión
fisiológica y es incompatible con la ansiedad: El hábito
de responder de una forma anula el hábito de responder de
la otra.
El tiempo necesario para su entrenamiento es de una a dos semanas,
a razón de sesiones de 15 minutos diarios. Se recomienda
el uso de una grabadora para su práctica y en el fondo de
las palabras una música suave y relajante.
Procedimiento básico: póngase en una posición
cómoda, cierre los ojos y deje el cuerpo libre de tensiones.
Cierre el puño derecho y apriételo más y más
fuerte, observando la tensión que se produce al hacerlo.
Manténgalo cerrado y fíjese en la tensión que
se ha desarrollado en el puño, en la mano y en el antebrazo.
Ahora libere la tensión. Sienta la flacidez de su mano derecha
y compárela con la tensión que sentía hace
unos segundos. Repita de nuevo el proceso con su mano izquierda
y por último hágalo con las dos manos a la vez.
Ahora doble los codos y tense los bíceps. Ténselos
tanto como pueda y repare en la sensación de tensión.
Relájese y estire los brazos. Déjelos relajados y
observe la diferencia.
Dirija su atención hacia la cabeza. Arrugue la frente tanto
como pueda y desarrúguela. Imagínese como toda la
piel de su frente y de su cabeza entera se ha ido estirando hasta
ponerse completamente lisa, en el momento en que se ha sentido relajado.
Ahora frunza el entrecejo e intente sentir cómo las venas
se extienden por la frente. Relájese y deje que la frente
se ponga de nuevo lisa. Ahora cierre los ojos y apriételos
fuertemente. Observe la tensión. Relájelos y déjelos
cerrados suavemente. Ahora cierre la mandíbula, apretando
con fuerza; note la tensión que se produce en toda la zona.
Libérela. Una vez relajada, notará que los labios
estarán ligeramente separados. Aprecie el contraste real
que hay entre el estado de tensión y el de relajación.
Ahora apriete la lengua contra el techo de la boca, es decir, contra
el paladar. Observe el dolor que se produce en la parte posterior
de la boca. Relájese. Ahora apriete los labios haciendo con
ellos una «O». Relájelos. Observe cómo su
frente, sus ojos, su mandíbula, su lengua y sus labios están,
en este momento, relajados.
Desplace la cabeza hacia atrás tanto como pueda, sin hacerse
daño. Observe la tensión que aparece en el cuello.
Gírela hacia la derecha y fíjese en que se ha desplazado
el foco de tensión; ahora gire hacia la izquierda. Enderece
la cabeza y muévala ahora hacia delante, apretando la barbilla
contra el pecho. Observe la tensión que siente en la nuca.
Relájese dejando que la cabeza vuelva a una posición
natural. Ahora encoja los hombros. Encójalos hasta que la
cabeza le quede hundida entre ellos. Relájelos. Ahora bájelos
y sienta como la relajación se extiende al cuello, nuca y
hombros; relajación pura, más y más profunda.
Dé a su cuerpo entero la oportunidad de relajarse. Sienta
la comodidad y la dureza. Ahora inspire y llene de aire los pulmones.
Sostenga la respiración. Observe la tensión que se
produce. Ahora espire haciendo que el tórax se deshinche
y relaje, dejando que el aire vaya saliendo poco a poco.
Continue relajándose haciendo que la respiración
se produzca de una forma espontánea y agradable. Repita esto
varias veces, observando como la tensión va desapareciendo
de su cuerpo a medida que el aire va siendo espirado. Ahora tense
el estómago y manténgalo así. Note la tensión
y luego relájese. Ahora coloque una mano en esta región.
Respire profundamente apretando la mano contra la pared del estómago.
Aguante y luego relájese. Perciba la diferencia que se produce
al soltar el aire. Ahora arquee la espalda sin llegar a hacerse
daño. Mantenga el resto del cuerpo tan relajado como pueda.
Concentre su atención en la parte más baja de la espalda.
Ahora relájese más y más profundamente.
Tense la nalgas y los muslos. Para ello, contraiga los músculos
apretando con los talones hacia abajo, tan fuerte como pueda. Relájese
y sienta la diferencia. Flexione los dedos de los pies con fuerza
para que se tensen las pantorrillas. Estudie la tensión que
se produce. Libérela. Ahora extienda con fuerza los dedos
dirigiendo las puntas hacia arriba y sentirá con ello la
contracción de los músculos de las espinillas. Relájese
otra vez. Sienta la sensación de pesadez en la parte más
baja del cuerpo, a medida que la relajación se va haciendo
profunda. Relaje los pies, los tobillos, las pantorrillas, las espinillas,
las rodillas, los muslos y las nalgas. Luego deje que la relajación
se extienda hasta el estómago, hasta la región lumbar
y el tórax. Deje que se extienda más y más.
Siéntala en los hombros, en los brazos y en las manos. Más
y más profundamente. Sienta la sensación de laxitud
y relajación en el cuello, en la mandíbula y en todos
los músculos de la cara.
Llegado a este nivel profundo de relajación, le aconsejamos
imaginarse a sí mismo en un lugar tranquilo y sosegado en
el cual puede disfrutar plenamente de dicha sensación.
Práctica 3: La inoculación del estrés.
Una vez que hemos aprendido a relajarnos vamos a utilizar una técnica
más específica de afrontamiento del estrés
que enseña cómo afrontar y relajarse ante una amplia
variedad de experiencias estresantes.
La inoculación del estrés incluye aprender a relajarse
utilizando la respiración profunda y la relajación
progresiva, de modo que cada vez que se experimente estrés,
donde y cuando sea, se pueda relajar la tensión.
Procedimiento Básico:
- Elaborar una lista personal de situaciones de estrés
y ordenarla verticalmente desde los ítems menos estresores
hasta los más estresantes. Después se aprenderá
a evocar cada una de estas situaciones en la imaginación
y cómo relajar la tensión mientras se visualiza
claramente la situación estresora. Para esta primera parte
se pueden utilizar las situaciones estresantes del registro nº
1.
- Crear un arsenal propio de pensamientos de afrontamiento del
estrés, los cuales se utilizarán para contrarrestar
los antiguos pensamientos automáticos habituales. Para
este paso se pueden revisar la discursión de ideas irracionales
vistas en el apartado de técnicas cognitivas.
- Utilizar las habilidades de relajación y de afrontamiento
«in vivo» para ejercer presión sobre los hechos
estresores que se consideran perturbadores mientras se respira
profundamente, aflojando los músculos y utilizando pensamientos
de afrontamiento al estrés.
8.2. El
compañerismo y la solidaridad en el trabajo
En situaciones de agotamiento, la familia es el sistema de apoyo
natural, el grupo primario, pero casi siempre es más útil
la ayuda de los propios compañeros de trabajo, ya que ellos
cuentan con experiencias similares.
Los compañeros pueden ayudar a disminuir la tensión
emocional y orientarnos a afrontar la situación desde otra
perspectiva más eficaz.
8.3.
¿Cómo podemos ayudar a los compañeros que están
en esta situación?
- Estableciendo una relación de apoyo, tanto emocional
"contar las penas" como físico (ayudándonos
a realizar tareas que nos resultan estresantes), como ayudando
a salir de una situación difícil.
- Poniéndonos en el mismo nivel de la otra persona,
escuchándole activamente, haciéndole preguntas.
Esto puede ayudarle a expresar los sentimientos y preocupaciones
y a ver la situación desde otra perspectiva.
- Aceptando lo que la persona tiene que decir sin emitir
juicios de valor, que exprese sus frustraciones y sentimientos,
dejando que la actitud optimista salga por sí sola.
- Dar ánimos y reconocer a los demás el
trabajo bien hecho, ya que es una buena costumbre que se debe
fomentar y que ayudará a crear un ambiente de compañerismo
y solidaridad.
8.4. Grupos de apoyo
Existen otras opciones a la hora de obtener ayuda cuando una persona
se encuentra "estresada", estos son los grupos de apoyo.
La mayoría están dirigidos por un especialista en
Salud Mental, que guían al grupo en sus discusiones relacionadas
con las inquietudes suscitadas en el trabajo.
Estos grupos se basan en la sinergia (personas en la misma situación),
proporcionando sensaciones como la de ser aceptado, valorado, comprendido,
estimado, así como la sensación de pertenencia. También
ayudan a poseer una identidad social y constituyen una fuente de
información, de servicios y de ayuda material.
8.5. El entorno laboral
El lugar de trabajo también influye en la aparición
del estrés. La decoración, la arquitectura, hilo musical
e incluso el silencio pueden aportar un ambiente tranquilo que favorezca
el trabajo.
Con más personas y más medios se reduciría
el riesgo muchas veces de llegar a una situación de este
tipo, aunque muchas veces no es posible y será conveniente
analizar las formas de mejorar los recursos disponibles.
8.6. El directivo/emprendedor
El responsable del equipo de trabajo juega un papel importante
en la prevención del estrés. Este puede mejorar la
salud mental del empleado fomentando así entendimiento, el
autocontrol y por consiguiente su capacidad para trabajar de una
manera efectiva. Esta relación de ayuda cumple varias funciones
orientadas a la prevención del estrés, ya que proporciona
una oportunidad para dar consejo, ofrecer confianza, mejorar la
comunicación, aliviar la tensión emocional, clarificar
los pensamientos y facilita la orientación.
El directivo/emprendedor debe sensibilizar al personal sobre los
riesgos del estrés profesional, indicando factores problemáticos
como situaciones de excesiva tensión emocional, y poniéndoles
en guardia ante señales de peligro como los comportamientos
o cambios de conducta relacionados con el estrés. La valoración
de la satisfacción en el trabajo del personal que tiene a
su cargo para identificar los problemas y poderlos solucionar, es
importantísima, ya que mejorará la calidad del trabajo
y de los cuidados.
9. CONCLUSIONES
El estrés laboral puede afectar a la actividad y rendimiento
del trabajador. Puede tener graves consecuencias, tanto a nivel
personal, como a nivel profesional.
Las personas tenemos unos límites y debemos aceptarlos,
no existe la perfección sino las cosas bien hechas. Cuando
nos sintamos desbordados tanto físicamente como emocionalmente
debemos pedir ayuda.
El compañerismo y la solidaridad son muy importantes. Los
compañeros nos pueden ayudar y orientarnos para afrontar
la situación desde otro punto de vista.
Las instituciones y los responsables de los equipos de trabajo
deben promover la prevención del estrés entre la plantilla.
10. BIBLIOGRAFÍA
Lazarus, R. S. y Salkaam, S (1986). Estrés y procesos
cognitivos. Barcelona. Ediciones Roca. S.A.
Davis, M.; McKay, M. y Fanining (1988). Técnica cognitiva
para el tratamiento del estrés. Barcelona. Ediciones
Roca. S.A. |